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sábado, 11 de febrero de 2012
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Resumen de Prensa

Solbes ya admite el impacto de la crisis, pero no ayudará a las empresas inmobiliarias

El vicepresidente económico coloca entre las reformas “fundamentales” para la legislatura la de la Seguridad Social y el mercado laboral. Aboga por “no impedir artificialmente el necesario ajuste” de la construcción.

Reformas estructurales, especialmente la del mercado laboral y las pensiones; “asumir el deterioro” de las cuentas públicas, ajustando diversas partidas de gasto presupuestario; y dejar que la construcción pase su “necesario ajuste” para que termine la “normalización” del mercado inmobiliario. Esta es, en grandes líneas, la estrategia esbozada ayer en el Congreso de los Diputados por el vicepresidente económico, Pedro Solbes, para hacer frente al “empeoramiento cíclico de la economía”, que evitó calificar de crisis (como sí lo hicieron los grupos parlamentarios de la oposición).

En su primera comparecencia parlamentaria de la legislatura, Solbes reiteró su diagnóstico sobre la situación económica: se trata de “un panorama de crecimiento a corto plazo más incierto y menos positivo”, provocado por la crisis originada en EEUU y por el parón del sector de la construcción, frente al cual la economía española se encuentra bien preparada. El vicepresidente admitió que el ajuste es “más rápido de lo esperado”, pero agregó que “también acabará antes”: según sus estimaciones, la recuperación se producirá ya en el segundo semestre de 2009, de modo que en 2010 se vuelva a tasas de PIB cercanas al 3%.

Solbes explicó la estrategia adoptada por el Ejecutivo y, sin cerrar la puerta a nuevas medidas, subrayó que se evitarán “sobrereacciones que podrían resultar contraproducentes”. Por ejemplo, se mostró tajantemente contrario a “tratar de impedir artificialmente” que se produzca “el necesario ajuste en la construcción” que permitirá corregir “ciertos excesos” del sector en los últimos años.

Solbes admitió que la crisis provocará un apreciable empeoramiento de las finanzas del Estado, principalmente por “el funcionamiento de los estabilizadores automáticos” (el gasto en desempleo, especialmente), que actuarán sin restricciones “en la seguridad de que el menor superávit inyectará crecimiento en la economía, favoreciendo que el bache cíclico sea menos duradero e intenso”.

Este mayor gasto, según explicó el vicepresidente, se compensará con “austeridad” en otros capítulos presupuestarios. A este respecto, adelantó que el gasto no financiero del Presupuesto para 2009 crecerá un 5%, en línea con la previsión de PIB nominal (se trataría del menor incremento en cinco años).

Junto a la política presupuestaria, el vicepresidente económico esbozó una quincena de reformas previstas para la legislatura –ver información adjunta–. Puso el énfasis en “tres ejes fundamentales”: mayor competencia en el sector servicios, menos cargas administrativas para las empresas, y la reforma de la Seguridad Social y del mercado laboral mediante el diálogo con sindicatos y empresarios.

Según el vicepresidente, los cambios en el mercado de trabajo deben abarcar “la legislación sobre empleo, las políticas de protección a los desempleados, las políticas activas y la negociación colectiva”. En el ámbito de las pensiones, Solbes indicó que se seguirán las recomendaciones del Pacto de Toledo: “reforzar el principio de contributividad, es decir, lograr una mayor proporcionalidad entre las pensiones y el esfuerzo de cotización realizado, y fomentar la prolongación voluntaria de la actividad laboral más allá de la edad de jubilación de 65 años”.

Además, se reformará la supervisión financiera –ver información en esta página–, y se reforzará la competencia en sectores como el transporte, la energía, las telecomunicaciones y la sociedad de la información.

Los portavoces de los grupos parlamentarios de la oposición pidieron al vicepresidente que admita que la situación de la economía es de crisis, pero él insistió en calificarla de desaceleración: “De lo que estamos hablando es de un crecimiento del PIB en el primer trimestre del 2,7% ó el 2,8%. Si eso es crisis, ¿qué palabra reservamos para si, en algún momento, la situación es mucho más compleja?”, dijo.

Los grupos reclamaron, además, más medidas y reformas contra el deterioro económico. El portavoz del PP, Cristóbal Montoro, declaró que Solbes “no trae nada nuevo, sino medidas que son parches cuando la economía española necesita nuevas ruedas para afrontar las dificultades que tenemos delante”, y el de CiU, Josep Sánchez Llibre, aseguró que “son necesarias reformas estructurales profundas en todos los campos”.

 

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