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martes, 29 de mayo de 2012
Perfiles

Loewe, lujo digno de la realeza

Basada en la eficiencia germana de su fundador y unida a la maestría de los artesanos españoles de mediados del siglo XIX, la firma española Loewe ha conseguido traspasar las fronteras de más de 30 países a los que ha llevado el lujo y la distinción. Con más de 150 años de vida, la marca hoy propiedad de LVMH que ha vestido a distintas generaciones de la realeza se encuentra más viva que nunca. Su secreto, una mezcla de clasicismo e innovación que les ha llevado a lo más alto.

La compañía Loewe pertenece desde 1996 al grupo LVMH comandado por Bernard Arnault, conocido como “emperador del lujo” –también dueño de marcas como Givenchy, Celine Donna Karan o Kenzo, entre otras– en lo que representa el mayor holding mundial del lujo con más de 1000 tiendas repartidas pro todo el planeta. Si bien es cierto que se unió al grupo en su 150º aniversario, la casa Loewe tiene una historia propia, historia que comienza en la primera mitad del siglo XIX en Madrid.

La firma de lujo Loewe, de origen español, raíces alemanas y acento francés, tiene sus inicios en un pequeño taller de marroquinería creado en el año 1842 en la actual Calle Echegaray del centro de Madrid. Los productos que allí se comercializaban eran fruto de pedidos muy pequeños de monederos, cajas para puros, petacas para cigarrillos… hasta que en 1872 llega a la capital Enrique Loewe Roessberg, joven empresario prusiano que se queda prendado del buen hacer de los artesanos españoles y le propone emprender el negocio juntos y crear una marca propia.

Marca propia que acuñaría la inicial de su nombre y su apellido completo, E. Loewe, y que trasladaría su sede, 20 años después, a la calle Príncipe de Madrid con un gran cartel que servía de reclamo –bajo la insignia de “Fábrica de artículos de piel”– y que marcó toda una época. Fue en ese momento cuando la firma empezó a alcanzar notoriedad entre el gran público gracias a la alianza del rigor y la metodología típica germana y las buenas manos para la piel que demostraron poseer los 24 operarios españoles de la firma.

Es en el año 1905 cuando la marca se vincula definitivamente al lujo al concedérsele el título de “Proveedor de la Casa Real” durante el reinado de Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg. Sus compras incluían cajas de alhajas en piel de tafilete, bolsos, saquitos para automóvil en piel Victoria y un sin fin de artículos que no hacían otra cosa que resaltar su clasicismo.

En la primera década del siglo XX, Enrique Loewe Hinton se convirtió en el apoderado de su padre, asumiendo las responsabilidades de la empresa y a él se le debe la idea de retailing, la venta al por menor en la tienda, que siempre estuvo integrada en la fábrica. Es en 1910 cuando se acomete la electrificación de los talleres el momento de la inauguración de su primer establecimiento en Barcelona, en la calle Fontanella, al que sigue otro en la Calle Fernando, 30.

En 1929 fallece el fundador de la marca al que le sigue la muerte de su hijo en 1934 con 55 años. El recambio generacional debe hacerse de forma abrupta: el joven Enrique Loewe Knappe, huérfano a los 22 años, abandona sus estudios en Stuttgart para ponerse al frente de la empresa en su vuelta a España.

Durante la Guerra Civil, la fábrica de Barquillo es militarizada y la producción de cuero se limita a cartucheras, correajes y similares. Tras el conflicto, comienza un nuevo periodo de expansión y, en 1939 se inaugura un nuevo local en Gran Vía, 8. Ajenos a la precariedad de la posguerra, los extranjeros que se alojaban en el Hotel Roma encuentran el toque de distinción tras las vitrinas de Loewe.

En los años 50, Madrid se había convertido en sede de la clientela internacional glamurosa y la cultura española en una atracción para grandes figuras del mundo del cine y la literatura como Cary Grant, Anthony Quinn, Gary Cooper, Ava Gardner y Sofía Loren, entre otros. Según cuenta la leyenda, el escritor Ernest Hemingway regaló un bolso de Loewe a Ava Gardner, a quien estaba muy unido. Al mismo tiempo, la firma se abre paso en el panorama internacional y cimienta una relación muy especial con la aristocracia y las realezas europeas.

No es hasta 1965 cuando el actual representante de la empresa familiar, Enrique Loewe Lynch, incorpora a la empresa e impulsa el prêt-àporter, cuyas primeras colecciones son firmadas por prestigiosos creadores como Kart Lagerfeld para mujer o Giorgio Armani para hombre.

En 1972 la firma se lanza al segmento de los perfumes. Actualmente se encuentra entre las marcas más valoradas del mercado español con más de 1.500 puntos de venta en los más de 30 países en los que está presente. Cabe destacar el espíritu futurista e innovador que siempre se le ha atribuido a una marca con tintes clásicos, gracias a su esfuerzo por diferenciarse, tanto en imagen como en productos, siendo lo primero uno de los rasgos más llamativos en su trayectoria. Así, nadie queda indiferente ante los escaparates que año tras año la firma encarga a profesionales de la talla de José Pérez de Rozas o Javier Carvajal.

En 1987 llega uno de los momentos importantes de la era moderna para la firma ya que llega un acuerdo con el Grupo LVMH para reforzar la expansión internacional y lo hace inaugurando su primera tienda en París.

Comienza así una expansión internacional que lleva el que antaño fuera un taller artesanal de piel hasta ciudades como Tokio, a Hong Kong, Singapur, Dubai, Sydney… Y asi hasta alcanzar las más de 130 tiendas de las que dispone la marca en el exterior y que han terminado por convertirla en una firma de gran reconocimiento a nivel mundial.

Loewe con la cultura y la juventud

Destaca el hecho que una firma de lujo centre tantos en esfuerzos en una causa, siendo la de Loewe el apoyo a la música, la poesía y el diseño, con un carácter pedagógico y dirigido preferentemente a los jóvenes. De manos de la Fundación Loewe, creada en el año 1988 bajo el protectorado del Ministerio de Cultura, se otorgan anualmente el Premio Internacional de Poesía y el Premio de Piano Infanta Crisitna.

En 1996 y coincidiendo con la fecha de compra de Loewe por parte del Grupo LVMH, la firma celebra sus 150 años de historia. Actualmente y con 156 años de antigüedad, se encuentra en primera línea en cuanto mercado de lujo se refiere.

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