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Perfiles

Los Arango, tres generaciones al frente del Grupo Vip’s

La fortuna de los Arango se forjó en México gracias a la industria textil y aterrizó en España en forma de cadena de hipermercados, pero fue el sector de la restauración donde la familia encontró la oportunidad de levantar una de las mayores compañías hosteleras que operan en nuestro país.

Actualmente, con 14 enseñas y más de 200 locales en su haber, el Grupo Sigla se enfrenta al reto de alcanzar los 400 establecimientos operativos. Un proyecto que cuenta con la experiencia acumulada por tres generaciones de empresarios y el carácter emprendedor de Plácido Arango García-Urtiaga, sucesor del fundador de la cadena y actual voz de mando de la compañía. La historia de la familia se remonta a un pequeño pueblo asturiano, Zorrina, donde en 1899 nació Jerónimo Arango Díaz, en unos años donde emigrar a Latinoamérica estaba a la orden del día. Aún así, el primer Arango tuvo tiempo para estudiar en Oviedo y con tan sólo 12 años llegó a Tampico, México, donde comenzó a trabajar en una fábrica de hilados y textiles. En aquellos años la ciudad mexicana respiraba progreso y los magnates americanos del petróleo necesitaban personal que se manejasen en inglés, razón por la que enviaron a un jovencísimo Jerónimo a Nueva York. Un año después, regresaba dominando el idioma y con un título de contable bajo el brazo, conocimientos que le catapultaron en pocos años a la cúpula de gestión de la fábrica textil en que trabajaba. Se convirtió en uno de los empresarios más importantes del sector. Mientras hacía fortuna tuvo tiempo de contraer matrimonio y tener varios hijos, descendientes que en su temprana juventud comenzaron a desarrollar sus propios proyectos empresariales con el apoyo de su padre e incluso llegaron a crear el primer autoservicio del país mexicano. El éxito fue tal que se convirtió en la primera piedra de un imperio económico de los Arango. Después del autoservicio llegó el hipermercado, una fórmula que sus hijos, Jerónimo y Plácido, importaron desde EEUU y que granjeó al primogénito gran parte de la riqueza de que hoy dispone. No en vano ha sido catalogado como la quinta mayor fortuna de Latinoamérica por “Forbes”, que le atribuye un patrimonio de más de 3.000 millones de euros después de vender la cadena en distintas fases entre 1991 y 1997 al gigante estadounidense Wal-Mart Stores Inc. Volviendo a la década de los ‘50, el éxito y la capacidad económica que dejaron los hipermercados llevaron a los hermanos a poner en marcha un negocio en el sector de la hostelería y la restauración, con la novedad de que en los establecimientos incluía una tienda con diversos artículos, cafetería y restaurante. Había nacido la cadena Vip’s en su versión mexicana. Por esas fechas Plácido Arango contrajo matrimonio con Teresa García-Urtiaga y fruto del enlace nacía en 1959 Plácido Arango García-Urtiaga, actual presidente y principal gestor de la compañía y personaje crucial en la historia de Vip’s, como veremos a continuación. Por su parte, el cabeza de familia, Jerónimo Arango Díaz, continuó aconsejando a sus hijos en todos sus proyectos empresariales aunque nunca más regresó a España con la intención de quedarse. Falleció hace pocos años en su casa de Acapulco después de haber conocido tres siglos diferentes y, dicen, con la mente tan lúcida “como cuanto emigró a México a los 14 años”. Negocios que cruzaron el Atlántico El segundo hijo del empresario asturmexicano, Plácido Arango Arias, regresó a España en 1965 con la misma fórmula empresarial con la que habían amasado fortuna en México una década antes: los supermercados. Eran los primeros establecimientos de este tipo que se abrían en nuestro país y el proyecto volvió a triunfar. Siempre dispuesto a comenzar nuevos proyectos, Plácido Arango decidió importar también a España el concepto Vip’s, en 1973. Dos años más tarde, tras comprobar los excelentes resultados de los restaurantes-tienda, vendió la cadena de supermercados a Galerías Preciados para dedicarse en exclusiva a su nuevo objetivo. Los siguientes serían años de crecimiento y consolidación, años en lo que el Grupo Vip’s añadió nuevos conceptos de negocio a sus filas mientras se afanaba por expandirse por el territorio nacional, concentrando la mayor parte de sus esfuerzos en la capital española. El crecimiento de la compañía llegó a tal punto que fue necesario aunar todas las marcas que gestionaba la empresa en un gran conglomerado que hoy en día lleva el nombre de Sigla S.A. Una transformación que ejecutó en primera fila el fundador de la cadena, Plácido Arango, con el apoyo de varios colaboradores que comenzaron a trabajar con él en la época de los supermercados y de los que no prescindió: José Ramón Nachón, presidente del Grupo hasta hace dos años y hoy en día presidente de honor, y Joaquín Menéndez Arango, primo de los Arango Arias, ya fallecido. A principios del nuevo siglo, Sigla S.A. contaba con más de 200 establecimientos abiertos en 15 ciudades de España y Francia, 7.000 empleados y 14 enseñas en permanente expansión. Vip’s, Ginos, Laeñe, Tío Pepe, TGI Friday’s, The Wok, como cadenas, y Teatriz, Iroco, El Bodegón, Paparazzi, Taruffi, Rugantino y Tattaglia, restaurantes, son algunas de las marcas que componen el conglomerado y facturaban por aquel entonces casi 300 millones de euros anuales. A estas marcas y cadenas se suma, desde 2001 en España y desde 2003 en Francia, la red de cafeterías estadounidenses Starbucks, uno de los líderes mundiales en la distribución de café. Un acuerdo que dejó en manos de Sigla la expansión de la cafetera por España y Francia y que fue posible gracias a la negociación que dirigió personalmente el hijo del fundador. En cuanto a la estructura de la cúpula de la empresa, en mayo de 2005, a través de un breve comunicado, se daba a conocer el relevo en la presidencia de la compañía, que hasta hoy recae sobre Plácido Arango García-Urtiaga. La tercera generación El nombramiento de cogió por sorpresa al actual presidente puesto que ya venía impulsando desde hace años, como consejero delegado de la compañía, la expansión de las marcas del conglomerado. Rozando los 50, titulado en Administración de Empresas por la Universidad de Boston y con posgrado por la universidad alemana de Tübingen, es un gran aficionado a la vela, las motos y -al igual que su progenitor- a la pintura. Tanto en su vida privada como en los negocios, Arango García-Urtiaga aúna el carácter de sus antepasados: asturianos y vascos laboriosos que dejaron impresa en su descendencia una fuerte vocación empresarial. Por su parte, el fundador de la cadena de restaurantes se ha retirado del mundo empresarial y la escena pública, donde siempre intentó mantener un discreto anonimato sin conseguirlo, después de pasar por la Fundación Príncipe de Asturias como presidente cosechando éxitos. Gracias a su poder de convocatoria fueron premiados personajes de la talla de Yasir Arafat junto a Isaac Rabin, Nelson Mandela, Liz Taylor, el deportista Sergei Bubka o el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer. En su retiro de El Escorial, continúa dedicando su vida al arte y la cultura. Prueba de ello son las exposiciones que Arango ha llenado con su colección de cuadros y esculturas, una de las más importantes de España, en el Museo de Bellas Artes de Asturias. Con más de 300 creaciones, cuenta con obras de Goya, Ribera, Murillo y Zurbarán, entre otros. Aunque nadie duda que continúe aconsejando a su hijo en la gestión del conglomerado de empresas familiar, no tendrá que esforzarse mucho. Arango García-Urtiaga ya ha fijado el objetivo de la compañía para este año: alcanzar una red superior a los 400 establecimientos entre unas y otras cadenas, y situar al grupo en una facturación que ronde los 570 millones de euros. Una tarea en la que le acompaña buena parte de su familia, como viene siendo tradición en el caso de los Arango. Su hermana, Maite, también colabora en la gestión de la empresa como vicepresidenta, mientras que su hermano Francisco, cantante y productor de televisión, es consejero.
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