Desde el punto de vista del autoempleo, los factores explicativos de la preferencia por el trabajo por cuenta propia se resumen en el clima económico favorable, oportunidad de negocio, mejores perspectivas de ingresos y la independencia personal, satisfacción personal y objetivos interesantes como los más destacados por los trabajadores autónomos. Según el presidente de la AJE, Patricio Rodríguez-Carmona, “los jóvenes tienen muchas ideas, aunque en muchas ocasiones no se ponen en práctica por falta de conocimiento”. Por ello, este directivo cree que la juventud española “es muy creativa y está bastante motivada”.
Asociada a la motivación para emprender nos encontramos con una variable fundamental para evaluar la motivación de los emprendedores en una región o país. Ésta es la marca social que pueda dejar el fracaso empresarial hasta el punto que desincentive la actividad emprendedora. “Es uno de los factores más importantes que afectan al emprendedor”, asevera Rodríguez Carmona. “Por ejemplo, las opiniones de los familiares y amigos influyen a la hora de decidir emprender un negocio o no, es un handicap más y, por ello, debería de haber un cambio de mentalidad” destaca el presidente de la AJE.
No obstante, no se sitúa a este aspecto como uno de los más relevantes a la hora de evaluar la motivación para emprender en España A pesar del descenso sobre el miedo al fracaso durante el 2007 respecto al año anterior (hay más personas que ven el fracaso como un obstáculo), son otros los factores que determinan en mayor medida la motivación para emprender por parte de la población española, como la puesta en marca de una empresa o negocio como una buena elección profesional.
En comparación con el resto de países, el fracaso personal se refleja en cuarta posición como mención principal sobre el miedo a emprender. Anteriormente, por orden de porcentaje, aparecen la incertidumbre de ingresos, la inseguridad laboral, el miedo a perder sus propiedades, y la energía necesaria que hay que dedicar a la empresa.
No obstante, no todos los individuos ven el fracaso de la misma manera. España se sitúa por encima de la media de la UE en este aspecto, lo que podría indicar una mayor labor de concienciación y cultura de la segunda en la actividad emprendedora.
Habilidades para emprender
Según el informe del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), un 47,2% de la población de 18-64 años declara tener las habilidades y conocimientos necesarios para emprender. Este porcentaje era en 2004 del 43,3%, lo que sí indicaría una tendencia al alza y, por lo tanto, una ligera mejora en la formación general acerca de este tema en nuestra población, seguramente acompañada de más información sobre experiencias de creación de empresas y de más conocimiento de emprendedores entre la población. De hecho, para Patricio Rodríguez-Carmona, “la habilidad más importante, y con la que nacemos todos, es la del sentido común”. A pesar de tratarse de una información de componente subjetivo, no hay duda de que el trabajo de difusión e información acerca de la actividad emprendedora en general, está dando sus frutos lentamente. En lo que respecta a habilidades, por tanto, se podría indicar que la población española tiene un alto potencial.
Para los españoles, la falta de habilidades no es importante relativamente a otros factores y en comparación con otros países. Además, se observa que en 2007 ha habido una caída del porcentaje de trabajadores por cuenta ajena que alegan la falta de habilidades para ser emprendedores. Sin embargo, para el presidente de la AJE, “a priori, se puede ser empresario sin saber de números, aunque lo que sí es cierto es que debe saber un poco de todo”. A pesar de esta información, Rodríguez-Carmona asegura que “cuanta más formación tenga una persona, más estudios, más posibilidades de éxito tiene”.
La financiación para motivar la iniciativa emprendedora
El apoyo financiero ha mejorado, según los emprendedores, como barrera para iniciar la actividad emprendedora. De hecho, según el GEM, ésta es la única variable, junto con la protección al derecho intelectual y las normas sociales y culturales, que mejoran sensiblemente con respecto a 2006. Asimismo, el Eurobarómetro de la actividad emprendedora (2004 y 2007) refleja la importancia de la financiación en la decisión de ser empleado por cuenta ajena. De este modo, en España, los emprendedores catalogaban en 2004, con un 4%, a la falta de financiación como un factor para ser empleado. Sin embargo, en relación a 2007, este porcentaje en España se ha duplicado hasta el 7,9% en enero de 2007, y ya supera la media de los dos grupos de países de la UE de referencia.
Sin embargo, La Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) recientemente ha demandado al Gobierno más facilidades de acceso a la financiación de las pequeñas y medianas empresas y, en especial de los jóvenes empresarios. “Pretendemos que no se corte esa financiación, ya que si no existe financiación, no hay inversión y, si no existe ésta, no se produce el crecimiento de la economía”, asegura Patricio Rodríguez-Carmona, presidente de la AJE Confederación. “La situación en España es bastante grave. El acceso a la financiación es muy caro y difícil de conseguir y esta dificultad es muy preocupante”, afirma Rodríguez-Carmona. Por ello, la AJE ha instado al Gobierno a que actúe, “a través de las administraciones estatales, facilitando, por medio de avales públicos, esa financiación”, señala el presidente de esta asociación.
Congreso Nacional de Jóvenes Empresarios
Por otra parte, los jóvenes de toda España se darán cita en A Coruña los días 3 y 4 de octubre, en la XIII Edición del Congreso Nacional de Jóvenes Empresarios, en las que estarán presentes más de medio millar de participantes. En esta ciudad gallega se aportarán alternativas y soluciones a las necesidades actuales de los jóvenes emprendedores. La AJE pretende, con estos encuentros nacionales, además de darse a conocer y plantear la problemática que les afecta a los jóvenes empresarios españoles, abrirse a la sociedad y fomentar debates de temas de actualidad.