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| Cada vez más franquicias de joyería diversifican sus productos para abarcar un amplio segmento de su clientela. |
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Las joyas siempre han sido un producto de lujo, al que no todo el mundo podía acceder. Pero en los últimos años la moda ha irrumpido de lleno en el sector de la joyería y la bisutería. En los escaparates, donde antes destacaba el oro y la plata, se exhiben ahora toda clase de artículos de los más variados materiales y tendencias. El mercado de la franquicia ha sabido trasladar las exigencias de la moda a sus productos, diversificando su concepto de negocio para dar cabida no sólo a otro tipo de complementos sino también abarcar a un segmento mayor de clientela capaz de adquirir este tipo de productos.
La joyería ya no es un sector de artículos de lujo, así como tampoco simples adornos los complementos. Ahora, las joyas son elementos a los que muchas personas pueden acceder, y por esta razón, las cadenas de franquicias han tenido que cambiar su forma de pensar y ver este sector, replanteándose sus conceptos de negocio, ampliando sus colecciones, que cada vez sean más innovadoras, variando sus artículos y convirtiendo sus establecimientos en puntos de referencia, con la intención de ofrecer un producto más atractivo y novedoso. La introducción de la fórmula de la franquicia en el mercado de la joyería ha sido un factor de peso en la evolución de estas empresas, que tradicionalmente se han visto como enseñas familiares y de escaso crecimiento y expansión debido al localismo que caracterizaba a las enseñas. El cliente es cada vez más exigente, y eso lo deben de saber todas las empresas especializadas en la venta de estos productos. De hecho, muchas enseñas han dado un giro radical a su imagen y han decidido no anclarse solamente en el mundo de la joyería, incorporando así su oferta con otros productos hasta ubicarse en otros sectores, que acogen a todas aquellas compañías que sin comercializar una línea en concreto, si se preocupan por ofrecer los artículos de moda siguiendo las tendencias actuales. La calidad, la perfección y el diseño, así como la innovación en los productos son los elementos en los que se centra el consumidor a la hora de elegir un artículo de joyería. Una de las grandes ventajas reside en que es un negocio fácil de gestionar, que requiere uno o dos empleados contando con el propio empresario, y que trabaja en un sector donde el número de enseñas y establecimientos no es muy prolífico actualmente, es decir, que existe un gran margen de actuación en muchas ubicaciones. Oro a precio único es una de las franquicias de origen nacional especializadas en este sector de la joyería, en concreto en la compra venta de oro, muy recurrida en estos momentos de crisis en los que los ciudadanos, a causa buscan liquidez para conseguir la financiación que precisan vendiendo sus joyas. Esta firma, aunque cuenta con experiencia en el sector a sus espaldas, ha comenzado a franquiciar hace poco, por lo que tiene un plan muy ambicioso de expansión. “Queremos estar presentes en todo el territorio nacional, en todas aquellas poblaciones mayores de 100.000 habitantes”, asegura María Franco, la responsable de Expansión de la enseña. Según María Franco, uno de los valores diferenciales de este segmento es que “no hay que olvidarse que su producto es el oro y no deja de ser un valor, una inversión”, por lo que destaca como una de las principales ventajas de su enseña que “la central se compromete a comprar todo el oro que los franquiciados no puedan vender, por lo que nunca se van a quedar sin efectivo para seguir comprando”, asegura la responsable. Otra de las enseñas que se mueve en este sector es la conocida firma de lujo Tous. Esta cadena de franquicias prevé contar con 800 puntos de venta en 2012, sobre todo, en el exterior, alcanzando una facturación de unos 1.000 millones de euros. Actualmente, hay 300 tiendas repartidas por 35 países, la mitad de ellas se encuentran en España. Además, la compañía piensa crecer también en otros mercados. En el caso de Canadá desea abrir una decena de establecimientos más. Pero el mayor crecimiento se produciría en el mercado asiático. En Japón pasaría de ocho a 80 tiendas, al igual que en China, donde Tous cuenta actualmente con nueve locales. Hay que destacar que el éxito de Tous radica en la diversificación de su producto, el control de toda la cadena de valor y la continúa novedad en sus colecciones. En el caso de Emplata, franquicia especializada en la venta de artículos y regalos en plata, actualmente cuenta con 27 establecimientos operativos en el territorio nacional. Esta enseña apuesta por el diseño, la calidad y un buen precio para conquistar al público. Para montar una franquicia de Emplata es necesaria una inversión de entre 28.000 y 46.000 euros, dependiendo si conlleva o no riesgo de stock. Fascini es otra red de franquicias que se diferencia del resto pensando en la mujer y el hombre que buscan joyas prácticas y fáciles de combinar con la ropa. Según la enseña, “Fascini se encuentra en pleno proceso de expansión. Pretendemos posicionarnos en el mercado de forma positiva, puesto que vamos a abrir unos 50 establecimientos en cinco años, apostando fuerte por la marca”. Sus diseños, la forma de enfocar el producto en sí, la calidad y la garantía que ofrecen a los clientes son sus elementos más diferenciadores. La inversión para una franquicia de esta enseña es de 99.000 euros, con un canon de 12.000 euros, y requiriendo para ello un local de 20 metros cuadrados como mínimo. Otra enseña del sector, Marisa Cano, cuenta con una experiencia de casi 10 años en el negocio de la joyería y también en el arte de franquiciar, disponiendo de talleres propios donde se trabajan los materiales y se llevan a cabo los diseños más atractivos acorde con las tendencias vigentes.“Marisa Cano diseña todos los productos que ponemos en venta, con lo cual ofrecemos al cliente un elemento que es difícil de encontrar en otro lugar”, señala José Antonio Capilla, responsable de administración de Marisa Cano.
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