El pan es uno de los productos más consumido y más demandado en nuestro país debido a la diversidad que existe del mismo. Presente en todas las mesas españolas, se puede adquirir en cualquier establecimiento de alimentos.
Si atendemos a las formas de negocio en las que se vende el pan, veremos que panaderías y pastelerías constituyen un concepto que, en conjunto con las franquicias, ha incorporado una nueva manera de trabajar, sin perder la tradición de los productos. Con el paso de tiempo, las empresas tradicionales han ido dejando paso a las nuevas cadenas, y han diversificado su oferta hacia tiendas de alimentación o productos de primera necesidad.
El pan es uno de los productos más consumido y más demandado en nuestro país debido a la diversidad que existe del mismo. Presente en todas las mesas españolas, se puede adquirir en cualquier establecimiento de alimentos.
Si atendemos a las formas de negocio en las que se vende el pan, veremos que panaderías y pastelerías constituyen un concepto que, en conjunto con las franquicias, ha incorporado una nueva manera de trabajar, sin perder la tradición de los productos. Con el paso de tiempo, las empresas tradicionales han ido dejando paso a las nuevas cadenas, y han diversificado su oferta hacia tiendas de alimentación o productos de primera necesidad.
Del negocio tradicional al negocio franquiciado
Dicha situación, ha facilitado la entrada y consolidación de las cadenas franquiciadoras, que han sabido aprovechar los recursos disponibles que posibilita este tipo de negocio para dar a conocer su marca en el mercado.
Durante los últimos años se ha observado una continua evolución de los modelos de comercialización (incorporación de nuevos productos a la oferta), lo cual ha venido acompañado de una serie de innovaciones en la propia actividad productiva y en los sistemas de almacenamiento del producto, entre otros aspectos.
Las cadenas facturaron en 2007 la cantidad de 134.523.000 euros y la inversión total fue de más de 50 millones de euros.
En cuanto a los datos medios del sector por establecimiento, la inversión fue de 107.708 euros, con una facturación de 286.829 euros. La media del tamaño de los locales franquiciados pertenecientes a este sector es de 89,50 metros cuadrados y una media de 4,93 empleados por comercio.
Franquicias del pan operativas en España
Dentro de esta tendencia se espera que las franquicias se mantengan como pioneras en este sector. Algunas de las que operan bajo este sistema son: El Molí Vell, con más de 140 establecimientos propios en la península ibérica y una expansión por territorio español que se centra en Cataluña, Madrid, Baleares, Comunidad Valenciana, Aragón y Galicia.
Asimismo, la franquicia La Vitoriana es una empresa que cumple el ciclo completo hasta llegar al consumidor final: fabricación, distribución, comercialización y venta. Su área de crecimiento se centra en Álava y sus provincias limítrofes.
En la misma línea, nos encontramos con la enseña Horno SanBrandán que cuenta con 39 comercios, en su mayoría en la Comunidad de Galicia. Ofrece la oportunidad de servir a sus clientes una variedad de productos gallegos recién horneados e integra el servicio de panadería, empanadería, bollería y respostería, bocadillos, pizzas…
Dona Vaniri es una franquicia gallega de panadería, pastelería y cafetería. Expandida por casi todo el territorio español, tiene abiertos más de 30 establecimientos, en los que no sólo se ofrece el servicio de panadería, sino también el de pastelería, cafetería, entre otros.
La cadena Horno Santa Eulalia está propagada por parte del territorio español con más de 20 tiendas abiertas. Cuenta con servicio de panadería, pastelería y bollería complementado con cafetería y catering.
La inversión total de las cadenas nombradas oscila entre los 150.000 y 60.000 euros.