Las cadenas tradicionales de alimentación deberán adaptarse a los nuevos tiempos si no quieren quedarse obsoletas. Grandes cambios acechan al sector: el perfil de sus clientes ya no sólo responde a amas de casa que acuden a sus tiendas a hacer a diario la compra, sino que se ha ampliado gracias a la afluencia de inmigrantes y singles (hogares unifamiliares), que cada vez son un grupo más numeroso. Así lo desvela el estudio Demandas del Comprador del Futuro encargado por la feria Alimentaria a la consultora TNS.
Aunque según este informe, el sector de la alimentación crecerá un 17,6% durante los próximos años, se reducirá el número de veces que el consumidor va a la compra. Esto, unido a los nuevos targets de consumidores, hace indispensable que las cadenas que operan en esta industria se replanteen las fórmulas que tradicionalmente han utilizado para llegar al público. Sobrevuela la necesidad de especializarse.
El estudio constata que el enfoque de la industria a públicos mayoritarios reduce las posibilidades de éxito. Sólo el 15% de los lanzamientos masivos tienen la acogida esperada, mientras que este porcentaje puede subir hasta el 40% cuando se trata de productos innovadores que se dirigen a colectivos concretos. Queda claro que para ganarse el favor del nuevo público hay que plantearse nuevas estrategias.
Especializarse para crecer
El informe de TNS destaca que uno de cada 10 españoles es ya de origen extranjero y que la inmigración ha aportado el 78% del incremento en la población que se ha experimentado entre 2002 y 2008. Los establecimientos especializados y destinados a este grupo de consumidores concretos van en aumento y suponen una muy buena opción de negocio, según Alimentaria. No obstante, no hace falta ir tan lejos. Se puede empezar a incluir en los supermercados productos típicos de los principales países que tienen presencia en España. Así se conseguiría captar a este grupo de consumidores.
Otro sector que está en auge es la demanda de los hogares unifamiliares. Según TNS, en los últimos seis años esta tipología ha crecido un 13% y supone el 21% del total de la población, es decir 3,4 millones. Si se tiene en cuenta que la previsión para dentro de cuatro años es alcanzar los 4,1 millones, se pone de manifiesto el papel que cobra el consumidor single. Este tipo de cliente no tiene suficiente con los productos tradicionales. El informe destaca que los solteros valoran todas aquellas marcas y productos que reducen el tiempo que se pasa en la cocina. Este gusto por la comida de fácil elaboración debería traducirse en una mayor oferta adaptada a sus necesidades en los supermercados.
Las franquicias de alimentación se adaptan a los nuevos tiempos
Según un informe de la misma consultora, TNS, existe una clara tendencia de los españoles: aunque gastan más, cada vez acuden menos a hacer la compra. En concreto, durante 2007, cada hogar acudió 213 veces a las tiendas para realizar sus compras de productos de alimentación y abastecimiento del hogar, ocho veces menos que en 2006 (y hasta 34 veces menos que en 2004). Esto es debido, en parte, al poco tiempo libre del que se dispone con lar largas jornadas de trabajo. En el caso de los singles, que no pueden compartir las tareas del hogar con nadie, esto se agudiza.
Las franquicias han sabido adaptarse bien a esta nueva tipología de clientes y el mejor ejemplo es A Todas Horas. Esta cadena está especialmente pensada para los que quieren comprar rápido y ha revolucionado el mercado con un nuevo sistema de supermercados automáticos. Están abiertos las 24 horas del día y permiten realizar la compra igual que si se tratase de un videocajero.
Su sistema es muy sencillo. A través de una pantalla, el cliente puede realizar sus compras por categorías pulsando sobre la foto de cada producto e indicando la cantidad que desee. Una vez realizado el proceso, el sistema muestra una cesta de la compra donde se visualiza el pedido. Después del pago, el supermercado automático se pone en marcha y entrega los productos junto con el correspondiente ticket y con el número de bolsas que crea necesarias en función del volumen de la compra.
Las ventajas son claras para los clientes, que se evitan las largas colas y los horarios de apertura y cierre, pero también para los franquiciados. Abrir uno de estos supermercados supone unos costes muy reducidos por no necesitar personal y por requerir locales de tan sólo 15 metros. El negocio se puede gestionar en tan sólo seis horas a la semana y los márgenes de venta son elevados.
Otra franquicia que ha sabido dar respuesta a la escasez de tiempo del consumidor para ponerse a cocinar es Abordo. Esta empresa, que nació en 1982, comercializa y distribuye todo tipo de alimentos congelados. Además de la venta en tiendas propias y franquiciadas, vende a domicilio, lo que facilita todo el trabajo al cliente. En total, distribuyen más de 600 referencias con packaging perfectamente desarrollado, con un 80% de ellas de la propia marca Abordo. La inversión en este caso para el emprendedor es más elevada, de 150.000 euros, ya que las características del negocio requieren un local de, al menos, 100 metros cuadrados. Este mismo concepto, aunque sin la venta a domicilio, lo comparten Flor de Neu y La Banquisa, que han descubierto el aumento de la venta de productos congelados y han hecho de ella el centro de su negocio.
Plataforma Cárnica también se lo pone fácil al consumidor, ya que reúne las ventajas de la carnicería tradicional, junto a los beneficios del autoservicio. La inversión para abrir una de sus franquicias es la misma que en el caso anterior, de 150.000 euros.
Los conceptos tradicionales siguen en auge
Los supermercados siguen siendo el establecimiento favorito de los consumidores, ya que en ellos se puede encontrar de todo. Los distribuidores minoristas, tanto de ámbito autonómico o regional como nacional, enfocan su estrategia de crecimiento a través de los supermercados, que se han consolidado como el principal formato del sector. Así, acaparan el 49% de la capacidad de compra total de la distribución.
Este formato ha sido el escogido por diversas cadenas de franquicias que registran resultados positivos cada año. La prueba es que Charter, por ejemplo, cuenta ya con más de 130 establecimientos franquiciados y más de 400 de gestión propia. Su potencia se basa en el producto fresco y en una amplia gama de productos de lineal apoyados por la marca propia Consum. La inversión media para abrir uno de sus centros se sitúa en 600 euros por metro cuadrado.
Otras franquicias que se mueven en el mismo terreno, el de los supermercados tradicionales y de carácter familiar, son Día% y Carrefour Express. La primera ya ha conseguido el título a la enseña española con el mayor número de establecimientos en el extranjero. La segunda, aunque se constituyó como cadena en 2007, disfruta de un gran éxito porque permite una compra más rápida al cliente.