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| China es el mercado preferido por los directivos españoles para la expansión |
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Las empresas y franquicias españolas han apostado fuerte por su expansión en países emergentes. De hecho, según un estudio de la consultora Ernst & Young, la inversión de las compañías españolas en estos territorios se duplicó entre enero y noviembre de 2007 con respecto al año anterior. No obstante, aún queda mucho por aprender, ya que el informe destaca que, de ellas, sólo una de cada dos cuenta con un plan para controlar los riesgos que implica entrar en estas zonas. Los directivos españoles encuestados coinciden en que China es el mercado que ofrece las mayores posibilidades para los proyectos españoles.
Las empresas españolas han descubierto el beneficio que supone expandirse en zonas emergentes. De hecho, entre enero y noviembre de 2007, las inversiones en este tipo de países se duplicaron con respecto al mismo periodo de 2006. Hace dos años, esta inversión fue de 2.669 millones de euros, apenas un 5% del total, mientras que el año pasado se elevó a 5.876 millones de euros, un 22%.
El problema es que muchas de estas compañías no estudian de manera adecuada los riesgos que entrañan estos movimientos. En concreto, y según señala una encuesta a directivos elaborada por Ernst & Young, sólo una de cada dos empresas españolas cuenta con un plan que controla las posibles dificultades.
El auge de la expansión de las compañías españolas a países como México, China, India, Rusia, Brasil, Argentina, Polonia y Turquía se ha dado, según el estudio, por la ralentización de las grandes economías, que ha propiciado que las inversiones se redireccionen desde las grandes economías europeas y estadounidenses hacia otros territorios con nuevas posibilidades de futuro.
Ventajas y riesgos
Países como los anteriores reportan muchos beneficios para las empresas que se deciden por su expansión internacional. Se obtienen ventajas fiscales, la mano de obra es más barata y las regulaciones se vuelven más sencillas.
Frente a estos puntos positivos, también hay una serie de riesgos que todo inversor debe tener en cuenta. Ernst & Young, tras encuestar a 900 directivos de todo el país, 105 españoles, destaca tres dificultades que pueden plantear problemas en el proceso de expansión internacional: el posible fraude, el idioma y las diferencias culturales.
La principal conclusión del estudio es que sólo el 52% de las empresas consultadas no cubre los riesgos derivados de esas inversiones, el mismo porcentaje que ha obtenido España. De hecho, sólo una de cada dos ha desarrollado una estrategia para hacerlos frente. Resulta curioso que entre las empresas norteamericanas los resultados son más bajos aún, ya que sólo un 25% reconoce que cuenta con un plan de riesgos.
Entre los obstáculos que más pueden afectar a las inversiones en el extranjero, los empresarios encuestados destacan la inestabilidad política y jurídica, con un 87% de las respuestas, seguida de los problemas de tipos de cambio, aludidos por un 61% de los encuestados.
Si un empresario quiere expandir su negocio en uno de estos países es importante que cuente con la presencia de traductores, que tenga en cuenta cómo se realizan las gestiones de pago y que sepa adaptarse a la cultura del país receptor.
Además, el estudio advierte que en China, Brasil o Rusia, las multinacionales prefieren invertir mediante crecimiento orgánico, mientras que a la hora de buscar oportunidades en India o Turquía se suele optar por alianzas con compañías locales.
China, el destino preferido por las empresas españolas
Los directivos españoles coinciden en que China es el mercado que ofrece las mayores posibilidades. Preguntados por los mercados más interesantes para el futuro, los 37 directivos de multinacionales con sede en España coinciden en señalar a China como el mercado con mayor proyección para los intereses españoles, seguido por México, India, Rusia, Polonia, Argentina y Brasil.
La inclusión del país asiático dentro de los Planes Integrales de Desarrollo de Mercados (PIDM) del Instituto de Comercio Exterior (ICEX) ha hecho que este territorio gane aún más peso. Además de China, otros diez países son los objetivos prioritarios de esta organización para desarrollar los flujos comerciales desde España: Brasil, Rusia, México, India, EEUU, Argelia, Marruecos, Japón, Turquía y Corea del Sur. El plan configurado para China es el que cuenta con una mayor dotación financiera para el periodo 2007-2009 (370 millones de euros).
Además, desde el ICEX se ha abierto un programa en el que se han seleccionado 100 proyectos industriales junto a socios chinos para pequeñas y medianas empresas españolas. De él surgirá una inversión conjunta de 4.150 millones de euros.
Características de la expansión
Según Ernst & Young, la inversión española en el extranjero tiene carácter de permanencia. El informe señala que el 50% suele durar diez años o más.
En cuanto a las motivaciones, un 67% de los encuestados ha manifestado que invierte para aumentar la dimensión de la compañía; un 9%, que lo hace para conseguir retornos rápidos de la inversión; y un 7%, que lo que quiere es ahorrar costes.
La mayoría de los empresarios españoles optan por alianzas con socios locales, mientras que sólo un 36% opta por constituir empresas mixtas.
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