|
|
| La ubicación en centros comerciales y grandes superficies resulta rentable para las franquicias |
|
|
Muchos negocios en franquicia, como los dedicados al mobiliario, están pensados para ocupar grandes superficies de más de 300 metros cuadrados, ya sea en centros comerciales, parques o zonas industriales. Cada vez más, el cliente valora la comodidad de dejar su coche aparcado y disfrutar del amplio y espacio y la gran cantidad de artículos que le ofrecen este tipo de empresas, por lo que la alta inversión que supone abrir un centro de estas características se recupera en poco tiempo. Los responsables de Bureau Vallee, Mia Home, Casa Joven y Quasar Elite, nos desvelan las claves del éxito de este tipo de empresas.
La ubicación de las franquicias es uno de los grandes problemas con los que se encuentran los franquiciados a la hora de poner en marcha un negocio. Muchas centrales prefieren las calles comerciales de primera línea y con tránsito peatonal, pero la falta de locales y de espacio a pie de calle ha abierto el camino a los centros comerciales y a las zonas industriales. En ocasiones, esta elección es simplemente por necesidad. Es el caso, por ejemplo, de las grandes cadenas de mobiliario, que necesitan locales de al menos 300 metros cuadrados para poder exponer sus colecciones de manera óptima.
El inversor debe ser consciente de las diferencias que implica abrir una franquicia en un lugar u otro. Si se decide por una firma que exige como requisito contar con un local de grandes dimensiones o que esté dentro de un centro comercial, debe tener en cuenta que la inversión va ser mayor y que necesitará contratar más personal. Sin embargo, también ofrece muchas ventajas. Estar dentro de un centro comercial, por ejemplo, ofrece más posibilidades a la hora de captar público. Estar en una zona industrial, por otro lado, ofrece la comodidad al cliente del espacio y de una buena relación calidad-precio.
Medianas y grandes superficies
La ubicación en medianas y grandes superficies es una opción perfecta para cadenas de franquicias que necesitan espacio suficiente para exponer sus colecciones o una gran cantidad de artículos.
Es el caso de Bureau Vallee, especializada en la venta de productos de papelería, ofimática y mobiliario de oficina, que ubica sus franquicias en medianas superficies de más de 300 m2. Según Fabienne Maler, responsable de Expansión de esta enseña, decidirse por abrir una franquicia de estas características en determinados sectores de actividad aporta una clara ventaja: la comodidad para el cliente: “Por un lado, el tamaño de este tipo de locales te permite exponer de manera ordenada todos los productos y, por otro, está la facilidad para aparcar tranquilidad en el parking justo delante de la tienda”.
Además, vender en grandes cantidades, como hace esta enseña, hace que los precios se puedan bajar (hasta un 30%) y que además de clientes particulares acudan a la tienda pymes, autónomos y comerciantes. De hecho, afirma Maler, “el 70% de nuestros clientes son profesionales”.
Por otro lado, señala la responsable, para el franquiciado no resulta costoso encontrar el local. “Nosotros tenemos un departamento de expansión externo especializado en ello que le da todo el asesoramiento que necesita”.
Lo ideal para este tipo de negocios es que aunque estén alejados del centro de la ciudad, tengan cerca otras grandes superficies de la misma o de distinta actividad. “Lo mejor es encontrarse con otro tipo de negocios alrededor, de electrodomésticos, deportes o juguetes, porque así se genera un hábito de compra en el cliente parecido al de los centros comerciales”. Andreina Vernet, de Mia Home Trends está de acuerdo con esta afirmación: “Es positivo detectar áreas en las que haya varias superficies comerciales cercanas, ya que en el caso de nuestro negocio, especializado en mobiliario, el cliente lo que quiere es ver y comparar”.
De hecho, desde esta cadena de muebles se considera este tipo de ubicaciones las idóneas para este sector. “El consumidor no quiere amueblar toda la casa igual, necesita ver todo expuesto, imaginar cómo quedará, y eso requiere un espacio que no es posible conseguir ni pagar en pleno centro de Madrid, por eso hemos decidido irnos a estas áreas”, afirma Vernet. Además, señala la responsable de Expansión, adquirir muebles no es una compra compulsiva, como pueda ser la de la ropa, por lo que al consumidor le merece la pena desplazarse hasta estas superficies.
Igual que ocurre en el caso de Bureau Vallee, esta franquicia también basa uno de los atractivos de sus productos en la relación calidad-precio. De momento, la enseña dispone de dos establecimientos en el Polígono de San Sebastián y de Guadalajara y de un corner en la carretera de Toledo, pero próximamente abrirá en Európolis.
En cuanto a la inversión a realizar es alta: 220.000 euros en el caso de Bureau Vallee y unos 130.000 euros para una franquicia de Mia Home. Eso sí, la inversión no tarda demasiado en recuperarse. En la primera se hace como máximo en unos tres años y en la segunda a los 18 meses.
Centros comerciales
Los centros comerciales aumentaron por encima del resto de los comercios en superficie, generación de empleo y, sobre todo, en ventas. En concreto, la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC) destaca que a lo largo del año pasado, vendieron bienes y servicios por valor de 38.554 millones de euros, un 5,3% más que en 2006. Actualmente, en nuestro país hay 487 grandes superficies, pero ya está previsto que se inauguren 25 más a lo largo de 2008.
Estos datos hacen que cada vez sean más las franquicias que se animan a entrar en un centro comercial. En ocasiones es por la falta de locales o de espacio en otro tipo de ubicaciones, pero en otras, se recurre a ellos por estrategia.
En el caso de la red de franquicias Casa Joven es por las dos razones. De momento, sus tres establecimientos, que requieren un mínimo de 300 m2, están en calles muy comerciales, pero ahora quieren entrar en los centros comerciales. Según señala Raquel Mateos, su responsable de Expansión, “las nuevas tendencias nos marcan este camino y no podemos ignorarlo”. Además, estar dentro de este tipo de superficies tiene una clara ventaja: la afluencia de público garantizada durante todo el año.
Está claro que la inversión es más alta, pero también más rentable. “Sabemos que el esfuerzo inicial es importante, pero los resultados a posteriori son muy superiores a la media de otros negocios. Por poner un ejemplo, un centro comercial en Madrid con un local de 500 m2 se puede amortizar en un año”, afirma Mateos.
Quien ya está presente en este tipo de superficies con seis de sus ocho centros es Quasar Elite, especializada ocio interactivo. Para Esther Mendoza, su responsable de Expansión, esta ubicación ofrece ventajas como la facilidad de aparcamiento y la ausencia de problemas con los vecinos de alrededor”. La inversión para abrir uno de sus establecimientos supera los 120.000 euros, pero se recupera en torno a los 18 o 24 meses.
|