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| Los pequeños comercios están en desacuerdo con la nueva medida |
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La medida adoptada por el gobierno regional de Madrid que permite a los negocios del distrito de Sol abrir los 365 días del año no ha tenido demasiado éxito. Sus mayores detractores son los pequeños comercios, que no pueden hacer frente al gasto que supone contratar a un nuevo empleado para hacer frente a la competencia de las empresas más grandes. Por ello, ya se han anunciado movilizaciones para febrero que reunirán a unos 6.000 comercios madrileños en contra de las decisiones de la Comunidad.
Este pasado domingo fue el primero en el que los comercios de Sol y aledaños podían abrir sus puertas gracias a la declaración de este distrito como “zona de gran afluencia turística” concedida por la Comunidad de Madrid. Sin embargo, esta medida, que permite abrir a los comercios de Sol los 365 días del año, no fue muy bien acogida: poco público y pocas tiendas abiertas.
Los peores datos sobre aperturas correspondieron a los pequeños comercios, que no han aceptado de buen grado la nueva medida. En total, en calles como Preciados, el Carmen o Arenal, apenas fueron medio centenar los pequeños comercios que abrieron al público, y la gran mayoría fueron aquellos dedicados a la venta de souvenirs y productos típicos de la capital. Aunque el Corte Inglés sí aprovecho el día, muchas grandes cadenas, entre las que se encuentran H&M, Mango, Benetton y las enseñas de Inditex (Zara, Bershka, Stradivarius, Oysho...) permanecieron también cerradas.
"La situación se mantendrá así, porque aunque esta ley es un traje hecho a la medida de los grandes, ni siquiera a ellos les parece interesante al no haber público suficiente aún", ha afirmado Florencio Delgado, presidente de la Federación Madrid Centro a Europa Press.
Desde otra Federación, la de Comerciantes y Empresarios del sur de la región (FECOESUR) se ha anunciado que cerca de 6.000 comercios de Madrid se movilizarán a partir de febrero para protestar por la declaración otorgada por la Comunidad y para pedir la apertura de 8 días festivos al año, frente a los 22 establecidos por el gobierno regional.
Según los datos de esta organización, la nueva iniciativa hará que se cierren comercios minoristas y que se pierdan empleos. Lo que quiere la Federación es "presionar" al Gobierno regional para que se percate de que está llevando al pequeño comercio “a su desaparición”. Además, Julio Vallejo, presidente de la Fecoesur, ha desvelado que se están manteniendo contactos con diversas asociaciones, no sólo de Madrid, sino de todo España, para preparar una movilización de defensa del pequeño comercio.
Los problemas de abrir todos los domingos y festivos
El pasado día 13 no estaba aún vigente la nueva medida para abrir en Sol, pero sí estaba recogido en el calendario comercial de la Comunidad como festivo. Por ello, muchos negocios abrieron y les sirvió para darse cuenta de que la nueva propuesta tampoco les beneficiaría demasiado, a pesar de la época de rebajas. No obtuvieron los beneficios esperados y, por ello, optaron por no abrir este domingo.
Pero el número de clientes no es la razón más poderosa por la que los pequeños comercios no han subido sus cierres. Para ellos, abrir un día más a la semana supone tener que contratar a otro trabajador, y éste es un coste que no todos pueden asumir. A eso hay que unir que contratar un empleado que quiera trabajar un domingo no es tan fácil. Es un día asociado al descanso y no todo el mundo está dispuesto a trabajar, lo que eleva la dificultad y los costes aún más.
Una medida polémica
Antes de declarar el barrio de Sol como “zona de gran afluencia turística”, el Gobierno regional tuvo que consultar la decisión con 24 organizaciones comerciales y vecinales, de las que 18 dieron el visto bueno.
A los seis restantes que se opusieron se unió Izquierda Unida. Este partido continúa con la lucha y ha anunciado que recurrirá la
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