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| Los horarios y los días de apertura son el principal foco de confrontación entre el pequeño comercio y las grandes superficies |
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El Consejo Económico y Social (CES) ha elaborado un informe en el que analiza la evolución y situación actual del sector del comercio y la distribución, llegando a la conclusión de que hasta un 18 por ciento de las empresas españolas se dedican a la venta al por menor y que se trata de un mercado clave en la economía nacional.
Pequeñas empresas gestionadas en su mayor parte por autónomos. Este es el perfil de las compañías que conforman el mercado del comercio minorista, sector que experimentó un enorme proceso de transformación en la década de los 90’ debido a los cambios demográficos y culturales de la sociedad.
Según se desprende del estudio realizado por el CES, el envejecimiento de la población, el aumento de hogares unipersonales y monoparentales, la incorporación de la mujer al mercado laboral y el crecimiento de las áreas suburbanas incidieron en los cambios estructurales que ha sufrido el pequeño comercio, hoy en día en proceso de alejarse del concepto tradicional.
A pesar de que este sector es clave para la economía española, en los últimos años su contribución en el tejido empresarial se encuentra en un proceso de descenso debido al auge experimentado por el sector de la construcción.
Además de analizar la situación de este mercado, el análisis pone de manifiesto la controversia existente por los intereses contrapuestos de las grandes superficies y los comercios minoristas, debido a asuntos como los horarios y aperturas de los establecimientos.
En este sentido, la polémica se centra en la petición expresa del pequeño comercio de que se regule y restrinja el horario de apertura al público para proteger el tejido urbano, incentivar un trato más personalizado hacia el cliente y dar la oportunidad al comerciante tradicional de descansar domingos y festivos, dado que su realidad empresarial es diferente a la de las tiendas que copan los centros comerciales.
Por su parte, las grandes superficies abogan por una liberalización del mercado que permita la libre apertura, ya que consideran que es lo que más beneficia al consumidor y, por ende, a los establecimientos ubicados en estos espacios.
La proliferación de cadenas de franquicias y establecimientos adheridos a este modelo de negocio también se considera un fenómeno que cada vez toma más relevancia en el sector del comercio minorista.
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