Según el informe del estado de la franquicia en 2006, realizado por Tormo & Asociados, el tamaño medio de las redes nacionales se ha mantenido similar al del año pasado, registrando un mayor crecimiento las compañías de entre 10 y 24 establecimientos.
A este respecto, cabe destacar que un 36,16 por ciento del total, concretamente 350 cadenas de franquicias, mantienen en la actualidad una cifra de locales operativos inferior a la decena, de los que un amplio porcentaje estaría compuesto por redes de creación reciente.
Dentro de las cadenas que se han incorporado en 2006 al mercado, el sector servicios ha sido el más nutrido debido a las empresas que han descubierto en la prestación de diferentes servicios nuevos nichos de negocio aún por explotar o espacios en sectores ya consolidados que animan a continuar invirtiendo en los mismos.
En este sentido, los datos reflejan la composición de la teoría de la pirámide de salud de la franquicia, en la cual se puede observar una gruesa base de franquicias jóvenes que sustentan y nutren el crecimiento del mercado nacional, y que entre los 3 y los 5 primeros años de vida ascenderán hasta alcanzar un nivel superior y consolidar su concepto.
Por otra parte, también se puede establecer una clasificación susceptible de ser analizada a través del volumen de inversión que conlleva cada cadena de franquicias, observándose un peso importante de las enseñas que requieren una inversión inicial de entre 30.000 y 60.000 euros -hasta 266 redes exigen este desembolso-. 
Con un volumen de inversión más bajo, de menos de 30.000 euros, se sitúan los conceptos de negocio que van dirigidos a fomentar el autoempleo, siendo oportunidades ideales para emprendedores que deseen iniciarse en la gestión de su propia empresa de manera sencilla y con el apoyo de una compañía ya consolidada.
Otro número sustancioso de cadenas, hasta 263, solicitan una inversión de entre 60.000 y 120.000 euros, una cifra que corresponde normalmente con las exigencias de empresas que operan en el sector servicios pero que ofrecen un concepto de negocio más especializado o complejo.
En general, el rango de inversión de hasta los 120.000 euros lo ocupan empresas dedicadas a trabajar el sector servicios, mientras que a partir de esta cifra se encuentran, por ejemplos, compañías dedicadas al textil, pero que necesitan un local de grandes dimensiones para llevar a cabo su actividad, o marcas de restauración, normalmente tan costosas como rentables.
Unos indicativos que ayudan a comprender la evolución que ha sufrido el mercado nacional de la franquicia en el último año y que resultan de gran utilidad, especialmente para los inversores interesados en trabajar algún sector.