La comunidad de Madrid, con 304 redes operativas, destaca como la región más solicitada por las enseñas para instalar sus sedes operativas, así como la mayor parte de sus establecimientos, hasta 15.629, gracias a la concentración de población, las posibilidades a nivel renta y zonas de desarrollo económico que ofrece y los planes de apoyo de los entes locales.
Siguiendo a la capital española, Cataluña se perfila como la segunda comunidad autónoma en número de redes y establecimientos, con 237 enseñas operando desde el noreste de la península y hasta 13.990 establecimientos, un número importante en relación con el número que sedes operativas en la capital, teniendo en cuenta que supera en casi un centenar la cifra de cadenas de franquicias que mantienen en Madrid su sede.
En tercer lugar, con 103 enseñas en origen, se encuentra la comunidad Andaluza. Un destino atractivo para las franquicias, que actualmente mantiene 9.903 establecimientos operativos en la región, gran parte de ellos situados en las zonas costeras.
Estableciendo porcentajes que reflejen el volumen de negocio de la franquicia, las comunidades citadas continúan encabezando el ranking. En este sentido, Madrid significa el 32,24 por ciento, mientras que Cataluña y Andalucía se corresponden con el 25,13 y el 14,40 por ciento del total de volumen de actividad, respectivamente.
Cercana a Andalucía se sitúa la comunidad Valenciana, una región que en la actualidad aglutina el idéntico número de enseñas pero que pierde posición debido al número de establecimientos que en ella operan, aproximadamente 7.300, más de 2.500 sedes menos que su homóloga andaluza.
Atendiendo al número de establecimientos, el informe refleja que estas cuatro comunidades autónomas aglutinan casi el 75 por ciento de las 68.775 sedes vinculadas a redes de franquicias que operan actualmente en el territorio nacional.
Otro dato destacable es el crecimiento porcentual en número de redes que tuvo lugar en 2006 en las comunidades que encabezan el ranking, y es que la cifra no se corresponde con el volumen de negocio que llevaban manteniendo hasta ahora, siendo la comunidad Catalana la que menos ha aumentado su número de enseñas, un 20,80 por ciento, en relación con el más de 25 por ciento que significa en el mercado nacional de la franquicia.
Haciendo referencia a la facturación, las enseñas que operan en la comunidad de Madrid facturaron 4.465 millones de euros el pasado año, manteniendo activas a casi 90.000 personas, mientras que Cataluña y Andalucía se aproximaron a los 4.000 y 3.000 millones de euros respectivamente. Por último Valencia facturó en 2006 aproximadamente 2.000 millones de euros.
Considerando los factores que convierten a una región en atractiva para el asentamiento de franquicias, los datos del estudio apuntan a que las comunidades con menos presencia de enseñas son Castilla-La Mancha, que solo significa el 1,17 por ciento del volumen de actividad con 11 cadenas funcionando, así como Extremadura, que solo acoge 8 centrales en sus tierras, no llegan a representar el 1 por ciento de actividad en el cómputo global.
Unos datos que ponen de manifiesto que las comunidades madrileña, catalana y andaluza son las favoritas como destino para la franquicias y sus asociados, debido a la actividad económica e industrial que se desarrolla en estas regiones, o bien la gran concentración demográfica existente, que significa oportunidad para nuevos negocios.