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| La creciente cultura del vino ha propiciado un significativo aumento de los establecimientos dedicados a la venta de este producto |
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El aumento del poder adquisitivo que ha marcado la evolución de la economía española en los últimos años, así como el creciente auge de la cultura mediterránea, ha propiciado un auténtico boom en el subsector de la comercialización de vinos, oportunidad que no ha pasado desapercibida en el mercado español de la franquicia.
La cultura del vino ha conquistado a la sociedad española. Así lo demuestra, al menos, el significativo aumento de bodegas, tiendas y establecimientos que abren sus puertas cada día con el objetivo de dar a conocer las mejores marcas vitivinícolas del panorama nacional e internacional.
La afición de los españoles, que también se deja sentir en el resto del mundo, por los caldos de la tierra, no ha dejado indiferente al mercado de la franquicia. En este sentido, no pasa desapercibido el número de empresas que, desbordadas por un crecimiento propiciado por la corriente cultural o “moda del vino”, decidieron buscar entre los emprendedores nuevos socios para expandir su concepto de negocio.
Es el caso de Vinus & Brindis, cadena de franquicias que cuenta con 13 tiendas en la actualidad y que opta por ofrecer un servicio personalizado al cliente, por lo que sus preferencias en cuanto a ubicación pasan por poblaciones pequeñas, de 40.000 habitantes aproximadamente.
Mónica Crusellas, directora de expansión de la marca, reconoce que el actual es “un momento clave para nosotros, por lo que además de aprovechar el tirón para crecer intentamos mejorar para ofrecer a nuestros franquiciados un establecimiento que marque la diferencia, además de aglutinar la mayor oferta posible de vinos nacionales e internacionales”.
Otro ejemplo lo conforma Bodegas Felipe V, empresa que comenzó a destilar sus propios vinos en 1889, y que hace más de 10 años decidió adoptar el modelo de franquicia para comercializar sus caldos, contando en la actualidad con casi 60 puntos de venta en el mercado nacional y habiendo conseguido recientemente una Master Franquicia para inaugurar en Veracruz (México) la primera tienda de la enseña en Sudamérica.
En palabras de Jorge Pinto, director de expansión de la cadena, “en un corto espacio de tiempo hemos conseguido que se reconozca nuestro vino por su nombre, además de inaugurar 15 establecimientos en los últimos 4 meses, lo que se puede considerar un notable éxito”.
“Nuestro objetivo pasa por llegar a todas las provincias españolas, en este momento la Comunidad Valenciana está completamente cubierta y acabamos de inaugurar en las Islas Canarias, muestra de la buena marcha de nuestra expansión”, comenta Pinto.
En este sector, adoptando el modelo de franquicia, también operan enseñas como La Carte des Vins, de origen francés, que abrió la primera tienda en Beaune, en el corazón de la Borgoña, Vinos de Etiqueta, de reciente creación pero con una exquisita selección de caldos en sus estantes, y Beatriz de Cardauneur, con 6 establecimientos en España y el mismo número de distribuidores en el extranjero.
Una oportunidad de negocio que no exige conocer a fondo el mundo del vino, ya que todas las empresas ofrecen la formación necesaria para poder hacer frente al desarrollo de la actividad comercial sin problema alguno.
Los emprendedores interesados en inaugurar un establecimiento que distribuya y comercialice estos productos con el apoyo de una empresa ya consolidada, puede hacerlo por una inversión inicial que oscila entre los 12.000 y los 110.000 euros, y acondicionando un local de medianas dimensiones que le permita dedicarse a la venta de los mejores caldos de la tierra.
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