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Bamn! es un concepto que podría franquiciarse en un futuro a medio plazo. En la foto, sus cuatro creadores. |
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Un nuevo concepto en restauración rápida ha salido a la luz en la ciudad del estrés y los rascacielos. Nueva York es la protagonista de una idea “restaurada” que proviene de comienzos del siglo XIX. Se trata de un restaurante sin mesas, sillas,…, idóneo para emplazamientos de gente joven o plagados de ejecutivos apenas con tiempo para comer. Sus creadores lo franquiciarán en poco tiempo.
Se llama Bamn! y ha sido creado por cuatro jóvenes que no pasan de la treintena. Su idea revolucionaria ya existía, aunque en cierta medida ellos la han rebautizado. El “automac”, como se conoce en Estados Unidos, data de principios del siglo XX y se basa en el calentamiento de menús a través de unas máquinas que, en tan sólo dos minutos, te ofrecen la posibilidad de degustar unos macarrones con queso o una hamburguesa tamaño XL.
Estos cuatro jóvenes se lanzaron a una aventura empresarial en Lower East Side, en pleno centro universitario de la ciudad de los rascacielos. Allí descubrieron enseguida que este concepto se ajustaba al perfil de gente joven que come un menú por poco dinero. Aunque también han afirmado que puede ajustarse a otro tipo de perfiles como el de un ejecutivo que no cuenta con mucho tiempo al mediodía para comer, por ejemplo.
¿Cómo funciona? Abierto las 24h del día, ofrece menús variados en pequeñas porciones que se cambian cada semana. Además, tan sólo hace falta la contratación de unas seis personas durante el día, cuatro en la cocina que se encargan de lo que no ofrecen las máquinas como la bebida o las patatas, y otras dos en el mostrador.
Esta idea surgió de un viaje de dos de sus creadores a Holanda, concretamente en Amsterdam. Allí tuvieron la oportunidad de degustar pequeñas porciones o platos a bajo coste. Una costumbre que sabían que cuajaría en el país del estrés, las prisas, o en sus círculos universitarios, debido a las grandes dimensiones de sus campus.
Desde que se inauguró hace una semana este concepto innovador que nació con la aportación económica de familiares y amigos, y dos años de repetidas pruebas, no ha parado de sonar el teléfono de la oficina de gente interesándose por franquiciarlo. De momento, se asegura desde la enseña que es mejor esperar a ver cómo evoluciona este primer centro, aunque no se descarta que en los próximos meses crezca bajo el modelo de la franquicia.
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