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Niña agradable y de maneras elegantes, pronto se convirtió en la mujer de caracter que ahora gobierna uno de los bancos más importantes en España. Estudió en las Universidades de Harvard y Bryn Mawr (USA) y, en 1981, cruzó el umbral de la Banca Morgan. Dos años después, se trasladó a Estados Unidos y trabajó en los mercados financieros. De regreso, entró en el consejo de administración del banco de su padre y, posteriormente, obtuvo un puesto en la comisión ejecutiva. Fue nombrada directora general del Banco Santander de Negocios y finalmente presidente de Banesto. Que carrerón.
Nació en Santander en 1960 en el seno de una familia acomodada de banqueros. Cursa sus estudios de Economía en las Universidades de Harvard y Bryn Mawr (USA), licenciándose en esta última en 1981. Este mismo año comienza su carrera profesional incorporándose al Area de Operaciones de JP Morgan Madrid. En 1983 se traslada a JP Morgan Nueva York, donde trabaja en el Área de Tesorería.
Su relación con Latinoamérica comienza en 1985 cuando es nombrada Vicepresidente de JP Morgan para el Área de Latinoamérica. En octubre 1988 se incorpora a Banco Santander como Directora de Mercado de Capitales en la División Internacional. Allí crea y dirige el Departamento de Banca de Inversiones en Mercados Emergentes.
En febrero 1989 es nombrada Consejera de Banco Santander, y en diciembre de este mismo año miembro de la Comisión Ejecutiva.
En noviembre 1991 es nombrada Directora General Adjunta de Banco Santander y Directora General de Banco Santander de Negocios. Desde septiembre 1994 a enero 1999 es Consejera Delegada de Banco Santander de Negocios y Vicepresidente Ejecutiva de Banco Santander.
Durante esta etapa desarrolla la Banca de Inversión para Latinoamérica y Sur de Europa. Inicia la expansión de Santander Investment y de Banco Santander a través de la creación del Grupo Financiero Santander México en diciembre 1994, y desde abril 1997 hasta junio 1998 fortalece su expansión en Argentina, Brasil, Colombia, México y Venezuela. Durante este período se adquieren los siguientes bancos comerciales: Banco Río de la Plata (Argentina), Banco Geral do Comercio y Banco Noroeste (Brasil), Bancoquia (Colombia), Banco Mexicano (México) y Banco de Venezuela (Venezuela).
Un cambio en su vida
Ana Patricia Botín presentó en febrero de 1999, su dimisión de todas sus responsabilidades directivas para dedicarse a las nuevas tecnologías, donde puso en marcha diversos proyectos, con desigual fortuna, sin desligarse ni del consejo ni de la comisión ejecutiva del nuevo Santander Central Hispano. Afirma que la experiencia de dirigir su propio negocio fue muy saludable.
En febrero de 2002, volvió al ámbito financiero como presidente de Banesto, (no es presidenta, sino presidente de Banesto) cargo que ocupó tras la salida de Ángel Corcóstegui del SCH y el nombramiento de Alfredo Sáenz como consejero delegado de la entidad presidida por su padre, y accede a la vicepresidencia de Urbis.
Y una de las primeras metas que esta mujer se marcó fue crecer fuerte a través de franquicias. Ana Patricia fijó en su plan de expansión para Banesto, captar 50 agentes financieros al año en las ciudades de más de 10.000 habitantes, donde todavía no está presente. El funcionamiento de la red de franquicias será el mismo que el del resto de oficinas de la entidad, que actualmente alcanza la cifra de 1.685 y están repartidas por toda España. Además, el banco prevé abrir otras 35 sucursales propias antes de que finalice el año.
En su vida privada ha hecho de la discreción su regla de oro. Pocos saben de su vida familiar, está casada con Guillermo Morenés y tiene tres hijos varones, y es una férrea defensora de la igualdad entre hombre y mujeres. Esta mujer huye de los extremos, de la guerra de sexos, y asegura que "la diversidad es fundamental para el correcto funcionamiento de las empresas. Una diversidad que cada vez tiene más en cuenta del potencial del capital humano femenino".
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