Todo Hogar
Comercio todo a precio único y multiprecio
Tiendas Varias
| Inversión total: 78.760 Euros |
| Tamaño del Local: 250 m2 |
| Establecimientos totales: 43 | |
| Franquiciados: 34 | Propios: 9 |
La Cadena Todo Hogar.
La cadena Todo Hogar se creó en 1995, y desde entonces solo persigue un objetivo: la satisfacción de sus clientes.
La filosofía de la cadena es muy clara y senilla, ofrecer el máximo número de artículos de calidad a precio único. Para conseguirlo, se empieza por un proceso de selección orientado a las necesidades de los clientes, continua con una distribución con períodos de reposición acorde con las necesidades de las tiendas, y termina con la satisfacción de los clientes en los puntos de comercialización.
La cadena Todo Hogar se desmarca por completo de las tiendas de “todo a 100”, y se deben considerar como supermercados de precio único. Con un merchandising perfectamente estudiado, con implantaciones de artículos por secciones, lo más cómodas posible para los clientes, pero a la vez lo más efectivas para la exposición y venta de los artículos con el fin de obtener la máxima rentabilidad para el franquiciado.
Tiendas grandes, cómodas, cálidas, con pasillos anchos, implantaciones sencillas, imagen corporativa cuidada, y productos de calidad a precio único, son la receta perfecta para el éxito.
Pero todo esto no sería posible sin un trabajo en equipo entre el franquiciado y el franquiciador. Para lograr esa colaboración la franquicia está en permanente contacto con sus franquiciados, a través de su equipo de expansión, transmitiendo formación y experiencia, y escuchando y valorando las sugerencias de los franquiciados.
Además el departamento de expansión se encarga de valorar los locales de los futuros franquiciados, para asegurarles la máxima rentabilidad, a través de estudios de la zona de influencia, inversiones y cuentas de explotación,... desechando los locales peor ubicados y seleccionando solo los puntos de venta que obtengan la mayor rentabilidad.
La cadena Todo Hogar se creó en 1995, y desde entonces solo persigue un objetivo: la satisfacción de sus clientes.
La filosofía de la cadena es muy clara y senilla, ofrecer el máximo número de artículos de calidad a precio único. Para conseguirlo, se empieza por un proceso de selección orientado a las necesidades de los clientes, continua con una distribución con períodos de reposición acorde con las necesidades de las tiendas, y termina con la satisfacción de los clientes en los puntos de comercialización.
La cadena Todo Hogar se desmarca por completo de las tiendas de “todo a 100”, y se deben considerar como supermercados de precio único. Con un merchandising perfectamente estudiado, con implantaciones de artículos por secciones, lo más cómodas posible para los clientes, pero a la vez lo más efectivas para la exposición y venta de los artículos con el fin de obtener la máxima rentabilidad para el franquiciado.
Tiendas grandes, cómodas, cálidas, con pasillos anchos, implantaciones sencillas, imagen corporativa cuidada, y productos de calidad a precio único, son la receta perfecta para el éxito.
Pero todo esto no sería posible sin un trabajo en equipo entre el franquiciado y el franquiciador. Para lograr esa colaboración la franquicia está en permanente contacto con sus franquiciados, a través de su equipo de expansión, transmitiendo formación y experiencia, y escuchando y valorando las sugerencias de los franquiciados.
Además el departamento de expansión se encarga de valorar los locales de los futuros franquiciados, para asegurarles la máxima rentabilidad, a través de estudios de la zona de influencia, inversiones y cuentas de explotación,... desechando los locales peor ubicados y seleccionando solo los puntos de venta que obtengan la mayor rentabilidad.

