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Rosa Mora Madrid
Directora de Amenta Clínica Dental
Esta enseña especializada en salud dental ha comenzado su expansión como franquicia en España, y tras tres años de experiencia y actividad empresarial en el sector, Amenta tiene un plan de desarrollo que prevé la apertura de 80 centros en los próximos cinco años, pero sus previsiones a corto plazo pasan por la inauguración de 10 locales en su primer año como franquicia.. Su actividad comenzó en 2003 con un “intensísimo” trabajo, comenta su directora, Rosa Mora.
¿En qué año comenzó la actividad como empresa y por qué en ese sector en concreto?
La actividad comienza en 2003, tras un período de maduración y estudio de varios años, que llevó a la concreción del proyecto en un momento que se consideró óptimo en el mercado español, dado el auge que los servicios médicos en general está experimentando. El sector viene determinado por el perfil académico de su fundador, el Dr. Sáez, y su equipo médico colaborador.
¿Cómo fueron los comienzos?
De intensísimo trabajo, puesto que la respuesta del público a la oferta de nuestro servicio fue muy rápida y tuvimos que poner todas las infraestructuras a pleno rendimiento con mayor celeridad de la prevista. De hecho, tras sólo un año de actividad clínica, nos vimos en la plataforma adecuada para inicializar nuestra expansión con un modelo de franquicia.
Defíname su filosofía de negocio en una palabra…
El paciente.
¿Cuántos empleados trabajan en la compañía en estos momentos?
Seis, más un equipo médico de cinco colaboradores.
¿Por qué se ha decidido a franquiciar este concepto de negocio?
Gracias, como ya expuse, al éxito de nuestro know how, no hemos necesitado más tiempo para saber que somos bien aceptados en nuestra filosofía de servicio por los casi 4.000 pacientes que han confiado en nosotros en los últimos dos años, y nuestra organización interna permite que podamos transmitir y supervisar este saber hacer a cualquier persona que comparta nuestro espíritu de hacer bien las cosas.
¿Qué resultados está obteniendo hasta el momento y qué perfil de potencial franquiciado se está poniendo en contacto con usted?
Tras los primeros seis meses de puesta en escena de nuestra intención de franquiciar, hemos atendido más de setenta referencias, principalmente de personas que no tienen relación con el mundo de la odontología, pero que ven en este sector no sólo una buena rentabilidad sino la posibilidad de acceder a un servicio de elevado reconocimiento social, muy distinto a poseer una cafetería o una tienda de ropa por ejemplo. Nuestro estudio de dichas referencias está siendo muy minucioso puesto que nos hemos planteado un máximo de cinco aperturas para este año.
¿Incluye alguna novedad en sus puntos de venta para el presente año?
Este año hemos implantado un sistema de calidad tanto en nuestra gestión administrativa como en el desarrollo del servicio médico que ha sido certificado por Aenor. Además nuestro responsable del departamento de implantología, pionero en la utilización del sistema Simplant en España, ha estado trabajando en la utilización de un nuevo tipo de implante dental cuyos resultados está exponiendo en los cursos que imparte en distintas universidades de Madrid y Lisboa, y que pronto será puesto en uso en nuestros centros.
¿Cómo ve su sector en estos momentos y para los próximos años?
Cuando un país alcanza cierto grado de desarrollo y de bienestar, los ciudadanos destinamos cada vez más recursos al cuidado personal de nuestra salud. La esperanza de vida va aumentando, conjuntamente con la educación lo que hace que seamos más conscientes de la necesidad de un cuidado y mantenimiento para que podamos disfrutar el mayor tiempo posible de una alta calidad de vida. En consecuencia cada generación tendrá mayor consciencia y cuidará más de su salud y la de los suyos. Además, la odontología es una de las actividades médicas que el Estado no cubre más que de una forma muy básica, y el público no tiene más remedio que buscar este servicio de forma privada.
¿Qué ventajas tiene su negocio respecto al resto de empresas de su sector?
El perfil del paciente actual dista mucho del de hace apenas unos años. Hemos pasado del “quíteme la muela” al “no quiero perderla”, es decir, somos más exigentes, pero sobre todo con la calidad del tratamiento y del servicio recibido. Nuestros competidores han hecho de nuestro servicio una especie de “supermercado del diente” donde sólo se ha observado la rentabilidad sin tener en cuenta para nada el aspecto médico de nuestro servicio, lo que ha generado un enorme descontento y alto grado de reticencia entre los pacientes, que han visto como único beneficio de estos centros la economía de los tratamientos.
En Amenta hemos conseguido no sólo llevar la calidad a su máxima expresión, desarrollando protocolos de supervisión de todos los tratamientos realizados por un equipo médico altamente cualificado, que permite que en todas nuestras clínicas se pueda ofrecer la misma atención, sino que hemos conseguido transmitir a nuestros pacientes la confianza que requiere cuando va a poner su bien más preciado, su salud, en nuestras manos. Por eso hemos hecho que una empresa externa como Aenor, certifique esa calidad tanto en la gestión administrativa como en el desarrollo del servicio odontológico.
Y desde la central seguimos trabajando para que nuestros franquiciados puedan beneficiarse de estar respaldados por un equipo médico que constantemente supervisa el funcionamiento de sus doctores y se encarga de estar al día en todos los procedimientos médicos, para garantizar que siempre van a ser el referente en su sector, con lo que de lo único que se debe preocupar el franquiciado es de gestionar su clínica como lo haría con cualquier otro negocio, beneficiándose de la mejor rentabilidad que este sector ofrece.
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