Encuentra tu Franquicia
jueves, 17 de mayo de 2012
Artículos

Nuevos tiempos, nuevos códigos

Si en los años 80 surgía como éxito comercial el código de barras, ha sido a finales de los 90 cuando ha aparecido el que está llamado a ser su sustituto, el código QR. Habitualmente usado para logística e industria, no ha sido hasta la aparición de los smartphones cuando se ha orientado hacia el consumidor.

Concretamente en Japón y en el año 1994 de manos de la compañía Denso-Wave, surgen los códigos QR –Quick Response–, llamados a ser sustitutivos de los habituales códigos de barras. Este nuevo formato está creado por un código de barras bidimensional que permite almacenar un mayor volumen de información, una mayor diversidad de caracteres y puede imprimirse en un espacio más pequeño que los códigos de barras ya conocidos.

Su creación no parece complicada ya que los interesados en introducir esta tecnología a su negocio pueden crear un código QR introduciendo la URL a la que se quiere enviar al usuario en sitios como BeQRious y/o Delivr.

Tormo.com ya tiene el suyo:

Pero, ¿por qué vemos tantos códigos QR y en sitios tan accesibles? Mientras los anteriores se destinaban exclusivamente al uso industrial y logístico –lugares donde disponían de aparatos lectores–, la aparición de los smartphones ha provocado que se generalice el uso de estos últimos.

Los QR, además de usarse en sectores profesionales ya que dan mejor rendimiento que los antiguos, se han convertido en una fuerte herramienta de marketing. Desde revistas hasta escaparates, pasando por vallas publicitarias hacen uso de esta tecnología que habitualmente redirige al usuario a una URL o página web, simplificando de esta forma todo el proceso. El anunciante se ahorra escribir la URL y más información complementaria dentro del anuncio –ya que el usuario podrá verla en la página a la que le redireccione– y el consumidor, además de hacer uso de una tecnología que tiene su parte de curiosidad, se verá beneficiado por la promoción o recibirá una información de utilidad para él.

Ámbitos de su uso

Los códigos QR pueden usarse en tantas disciplinas como podamos imaginar, además de las que quedan por acogerlo. Así, podemos encontrarlo en un anuncio en la estación de metro con la frase “escanea tu código y verás nuestro vídeo promocional” o en la propia carta del restaurante para descargar un cheque descuento. Revistas en las que sirva para ofrecer lo que el propio anuncio en papel no puede –interactividad, movimiento, etc.– e incluso tarjetas de visita en las que se vinculará todo tipo de información extra a ‘golpe’ de un solo escaneo.

Eso sí, no hay que olvidar que el contenido que se ofrezca tras el código debe ser de calidad; algo que realmente interese al usuario y que de alguna manera complemente o de un valor añadido a la información principal. Hay que crear un buen incentivo.

Entre sus puntos débiles se encuentra el hecho de que no todo el mundo tiene al alcance este tipo de códigos ya que se vinculan a una tecnología –smartphones– que a pesar de se runa tendencia muy en alza, se necesitará tiempo hasta que gran parte de la población llegue a poseerlo.

Por otro lado, cabe destacar que se trata de un código abierto y que sus derechos de patente –propiedad de Denso-Wave– no son ejercidos. Razón importante para su rápida difusión.

En Tormo.com adelantábamos hace unos días alguno de los usos que se le pueden dar a los códigos QR. Ver artículo.

Buscador de Noticias