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El mobiliario de cocina apuesta por la imagen de marca
La cocina constituye un espacio fundamental en los hogares españoles. En la actualidad no se considera una habitación aislada para preparar la comida, sino que en muchos hogares es el centro de actividad. Por ello, la renovación de su mobiliario es tan frecuente e importante para muchas familias. Algo que han sabido aprovechar las grandes cadenas de franquicia dedicadas a la comercialización de muebles de cocina. Con su saber hacer, han conseguido dominar un mercado originariamente segmentado.
El hecho de franquiciar este tipo de negocio proporciona al débil comerciante, trabajar con una imagen de marca potente y consolidada en el mercado. Lejos de no ser reconocidas por el público, las campañas publicitarias que realizan estas cadenas son una oportunidad para darse a conocer, algo que era inalcanzable para aquellos primeros comerciantes que apenas tenían la posibilidad presentar su marca en el mercado local.
Y como ocurre en todos los sectores, la aparición en escena de estas cadenas de mobiliario para la cocina, proporciona al consumidor una oferta de productos más variada, a la par que barata. Se impone así la tendencia hacia un mercado dominado por las grandes marcas.
Marcas como Ixina, una cadena de franquicias belga especializada en la comercialización de muebles y complementos de cocina. En España ha conseguido consolidar 10 establecimientos. Establecimientos que, en la línea de la enseña, son espacios de mediana y gran superficie que presentan una amplia gama de modelos de cocina y accesorios para personalizar la cocina y la dotan de carácter. Estas tiendas de diseño se pueden franquiciar realizando una inversión a partir de 250.000 euros. El franquiciado cuenta con el aval del grupo italiano Snaidero.
Del propio grupo Snaidero también forma parte Cuisine Plus, que cuenta con siete unidades en nuestro país. Los establecimientos de esta marca francesa se dedican a la comercialización de muebles de cocina integral, sector en el que operan con una experiencia de más de 20 años. La inversión que requiere es de 60.000 euros y la duración del contrato, de tres años.
El saber hacer es tan importante como poseer una técnica exclusiva comercial que garantice el éxito de venta. Y de esto entiende la cadena Schmidt Cocinas, que con una experiencia de 50 años, tres fábricas propias y 564 tiendas exclusivas en el mundo, se ha convertido en el primer fabricante y exportador francés de muebles de cocina. Para ampliar las 14 unidades que posee en España, el franquiciado tendrá que aportar 300.000 euros, con la facilidad de no hacer frente a canon de entrada ni royalty.
Pero si algún sistema ha sabido hacerse hueco en el mercado español es Kvik, enseña especializada en el mobiliario de cocina, baño y armarios. La dificultad a la hora de pronunciar el nombre de esta firma no ha sido un problema para su crecimiento, lo que demuestran los 121 establecimientos. La venta de cocinas modernas a precios asequibles es el objetivo de la cadena, conocida entre los consumidores por su lucha para que cualquiera pueda disponer de una cocina de vanguardia. Los franquiciados de Kvik disfrutarán de un concepto elaborado y profesional además de gestionar y garantizar la consolidación de la marca. La inversión requerida para formar parte de esta cadena depende de la dimensión del local, unos 566 euros/metro cuadrado.
Pensar en la cocina como algo más que una estancia de la casa es la filosofía de The Singular Kitchen. Esta enseña, de origen alemán, inició su andadura en el mercado español en el año 2003, y desde entonces, ha conseguido establecer 84 unidades. Todo aquel que crea en la cocina como algo más que un espacio en el que cocinar y tenga experiencia en el sector, podrá franquiciar este negocio. Siempre y cuando realice una inversión que oscila entre los 300 y 600 euros/metro cuadrado, en función del estado del local.
De la mano de The Singular Kitchen nace Cocinola, una nueva línea de mueble de cocina que oferta sus productos a un sector de la población con un nivel adquisitivo medio-bajo. Se trata de un proyecto de venta de cocinas low cost, para que los jóvenes que tengan el deseo de independizarse o cualquiera que desee renovar su cocina a precios bajos, tengan acceso a muebles con un diseño actual y funcional. Los diseños cosmopolitas y seductores caracterizan el mobiliario ofertado por los tres establecimientos con los que cuenta en España a lo largo de una andadura de dos años. 50.000 euros es la inversión requerida para franquiciar esta línea de negocio, que tiene la intención de introducirse en los pequeños establecimientos de barrio y en las grandes superficies.












