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Las franquicias de Sudáfrica juegan su Mundial
Sudáfrica surge, tras el Mundial de Fútbol, en un país incipiente que intenta dar salida a su economía y en el que poco a poco las franquicias se están haciendo su hueco. Del mismo modo que los centros comerciales se han ido convirtiendo en el lugar de compra por excelencia para buena parte de la clase media sudafricana, las franquicias de todos los sectores se han ido desarrollando en el país.
De todos modos, el porcentaje de franquicias por habitante es todavía pequeño si se compara con países donde este modelo de negocio está más desarrollado. Así lo ratifica la consultora de franquicias en Sudáfrica Franchising Plus, que señala que en 2008 tan solo el 12% de las ventas al por menor se realizaron a través de cadenas de franquicias. Un dato alejado de países como EE.UU., donde el porcentaje es del 50% y Australia, con un 26%.
Sin embargo, Sudáfrica cuenta con la Asociación de Franquicias de Sudáfrica (FASA), que agrupa 200 empresas y está comenzando a atraer a firmas internacionales, tras haberse convertido en el punto de mira durante la celebración del Mundial de Fútbol.
Como hándicap cabe señalar que la relación entre Sudáfrica y las franquicias internacionales ha pasado por momentos complicados, debido a la historia reciente del país. Además, existe una diferencia entre otros países emergentes y es el sector tan atomizado de firmas locales e independientes que existen, sobre todo de comida rápida.
En este sector, la clave del éxito para la implantación en este país que existen grandes oportunidades de negocio para nuevos conceptos. Así el fast food aún es un sector reducido en el que el conocimiento del mercado y de los principales agentes es fundamental, por ello, las alianzas con las empresas locales constituyen una clave de éxito para la implantación en un país en el que existen grandes oportunidades de negocio para nuevos conceptos.
Hasta no hace muchos años, el monopolio alimenticio de la comida rápida quedaba ligado a los puestos callejeros de pollo frito o harina de maíz. Pero esa dinámica está cambiando y no gracias a las experiencias de las cadenas reinas del sector en el extranjero, sino a las propias empresas continentales.
Es el caso del conglomerado Nando’s. Una empresa surafricana, fundada en 1987 y que junto a las también locales Steers y Wimpy ha descubierto el filón de la comida rápida. Las hamburguesas y las delicias de pollo de Nando’s están presentes en 17 países gracias a sus 1.602 franquicias.
Fue en la pasada década, y especialmente en los últimos 5 años, cuando las firmas internacionales se asentaron definitivamente en el mercado sudafricano. Primero fueron compañías británicas y estadounidenses, y ahora comienzan a llegar las españolas, salvando a la cadena de decoración KA International, la pionera que desembarcó en Ciudad del Cabo en 1996. También en el mercado sudafricano se instaló la red de moda íntima y de baño de Cortefiel, Women’s Secret y una de las redes españolas más internacional como es la firma de moda Mango, sin olvidarnos de Funky Fish, una cadena de tiendas que se dedica a la venta de bisuteria, regalos y complementos. Tampoco falta la firma de establecimientos dietéticos, Naturhouse.
Las diferencias culturales pueden ser otras de las variables a considerar. A pesar de que Sudáfrica puede presentar una cara muy europea, no se puede olvidar su “africanidad”, cada día más presente debido al auge de los “black diamonds”, una emergente población negra de clase media con salarios altos. Por lo que la adaptación del producto es fundamental.
Feria Internacional de Franquicias
Cada año se celebra en Johannesburgo la Feria Internacional de Franquicias, cuyo valor radica en que es la única feria dedicada en exclusiva al sector en todo el continente africano, aunque no está siendo la más utilizada por las empresas.
Por otro lado, una vez en el país, es preciso conocer bien las diferencias entre regiones. Las provincias de Gauteng y Western Cape generan por sí solas el 40% y el 15% del PIB, respectivamente, de todo el país, y son el mayor foco de atracción para las franquicias internacionales. Ciudad del Cabo, en la provincia de Gauteng, es hoy por hoy el lugar de moda en el país. Una urbe que atrae a miles de turistas cada año y en la que proliferan las tiendas de diseño y las nuevas creaciones, mientras que Johannesburgo es la capital de los negocios, con gran movimiento pero mucho menos vanguardista.
El desarrollo de las franquicias en Sudáfrica ha tenido un importante apoyo institucional, ya que el Gobierno las considera un mecanismo positivo para el desarrollo de la población negra y, sobre todo, para la creación de puestos de trabajo, uno de los principales retos a los que se enfrenta el país. El Ministerio de Comercio e Industria sudafricano ha señalado a la franquicia como modelo de negocio a seguir dentro de su Estrategia Nacional para la Promoción de las Pequeñas Empresas por considerarlas inversiones con menos riesgo que la creación de una pyme propia.












