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sábado, 11 de febrero de 2012
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Taiwán, isla de oportunidades para moda, idiomas y restauración

En un país en el que el sector servicios aporta el 69% del PIB y que se caracteriza por su naturaleza exportadora, el desarrollo de la franquicia se ha consolidado. De hecho, a principios de 2010, el sistema taiwanés contaba con 1.700 empresas que operaban más de 100.000 establecimientos. Restauración, servicios minoristas, educación, ocio y cultura son los sectores clave para el desarrollo de la franquicia en la isla asiática.

Los sectores que se reparten el negocio de la franquicia son la restauración (35%), los servicios minoristas (32%), otros servicios (23%) y educación, ocio y cultura (11%). Dichos sectores operan en los más de 70.000 establecimientos franquiciados. Gracias al comportamiento del consumidor taiwanés, estos sectores son los líderes en la organización del sistema. La demanda del consumidor responde a unos patrones de consumo propios de una sociedad desarrollada, a la para que valoran de forma positiva las marcas occidentales. El 34% de restaurantes en Taiwán pertenecen a cadenas o a redes de franquicia (porcentaje del que el 85% se corresponde con este último tipo de negocios), frente al 66% de establecimientos independientes. El sector minorista, por su parte, lo constituyen 41.878 tiendas, de los que el 53% son franquicias. Del mismo modo, las grandes cadenas, fundamentalmente extranjeras, prefieren la franquicia para invertir en el sector minorista taiwanés. Esta fórmula empresarial también acapara el 49% de los 11.690 establecimientos de ocio, educación y cultura existentes en la isla.

Estas cifras que maneja el sector son el mejor reflejo de su sólida implantación. Según la Association of Chain and Franchise Promotion, existen más de 300 franquiciados afiliados y más de 30.000 establecimientos franquiciados que generan unos 13.000 millones de euros y emplean a 200.000 empleados.

Al margen de la favorable expansión de esta fórmula empresarial y su importancia en la economía taiwanesa, existe muy poca información sobre el fenómeno. Algo que no parece importar a los emprendedores de la isla, ya que, según un estudio del Icex, la franquicia es el modelo de negocio preferido por las empresas locales, lo que se agudiza cuando se trata de pequeñas y medianas empresas, que suponen el 90% de la economía del país. Quizá, la apuesta por la franquicia se deba a la optimización de procesos en búsqueda de menores costes unitarios y a la mejora y personalización del servicio al cliente.

La proximidad geográfica y la semejanza a la hora de entender los negocios han hecho posible que 40 empresas japonesas estén consolidadas en el mercado taiwanés. Pero sólo cinco de estas entidades se ha insertado a través de la franquicia. Mayor peso alcanzan las franquicias estadounidenses en Taiwán, una presencia consolidada por la cadena 7-Eleven y por restaurantes de comida rápida como Burger King, Domino’s, Pizza Hut o McDonald’s. Las cadenas líderes de hipermercados como Makro y Carrefour son las que lideran la franquicia europea en la isla.

Oportunidades para España

La múltiple competencia local desemboca en el desarrollo de un amplio abanico de oportunidades de negocio para la franquicia española. Entre los sectores destacados se encuentra el textil, por la buena imagen y la gran demanda; la enseñanza privada del castellano, dado el elevado gasto en educación y la popularidad del idioma; el sector de la restauración por el renombre de la cocina española; y productos saludables alimenticios, remedios naturales y belleza.

Las oportunidades de negocio que presenta Taiwán se deben, en gran medida, a la rápida recuperación de la crisis económica que ha registrado y al crecimiento del PIB real. Pero no sólo a la bonanza económica se debe la elección de Taiwán como destino para las franquicias internacionales, sino que entre otros factores se encuentra, la internacionalización de la marca y la consolidación de una etapa previa a abordar el mercado chino, lo que es posible gracias a la cercanía cultural de ambos mercados.

Entre las fórmulas de expansión más frecuentes en este territorio, se encuentra el formato franquicia, el cual, puede establecerse de forma sencilla: registrando la marca, captando al franquiciado y formalizando el contrato. Llegados a este punto, conviene destacar la flexibilidad del marco regulatorio de las franquicias, ya que en la actualidad Taiwán no cuenta con una legislación específica en el Código Civil, de modo que estos acuerdos se amparan de forma general. De hecho, si un franquiciador español quisiera franquiciar su negocio en este territorio, tendría la posibilidad de indicar si la relación contractual que les une será regida por la ley española o por la taiwanesa.

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