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jueves, 17 de mayo de 2012
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¿Cómo elegir una franquicia?

Una vez se tiene claro el deseo de querer probar suerte en el sistema de franquicia como forma de desarrollar un negocio, es conveniente analizar con calma todas las posibilidades que el mercado ofrece para encontrar el sector más conveniente y, dentro del mismo, la enseña que mejor se adapte a nuestras necesidades. Con el fin de dar con la opción más acertada, proponemos una serie de claves a tener en cuenta.

Primer paso: el autoanálisis

Antes de comenzar la búsqueda de una determinada franquicia es preciso realizar un breve autodiagnóstico que permita conocernos mejor, identificando nuestros puntos fuertes y débiles, nuestras capacidades y habilidades, las actividades que más nos atraen, etc., en definitiva, nuestras aptitudes personales, capacidades profesionales y afinidades. Además, es necesario determinar la inversión que estamos dispuestos a realizar, si se pretende o no tener implicación directa en la franquicia, si se dispone o no de local, la posible ubicación del establecimiento, si contamos o no con apoyo familiar, entre otras cuestiones.

Segundo paso: selección y análisis de sectores de interés

Deberíamos empezar por preseleccionar aquel sector o sectores que más interesantes nos resulten a priori. Y es que, de nada sirve invertir en una franquicia de excelentes resultados económicos, si el franquiciado no se siente atraído por la actividad que ésta representa. No sólo es importante la rentabilidad económica, sino que también hay que buscar la felicidad personal.

Hay más de 50 sectores de actividad entre los que poder elegir, por lo que siempre podremos encontrar uno o más de nuestro interés. Una vez seleccionadas las áreas de actividad por las que nos sentimos atraídos, es necesario analizar dichos sectores así como las compañías que los conforman. Es importante asegurarse de que no se trata de un sector que se encuentra en crisis, y para ello, no sólo hay que analizar las franquicias que operan en el mismo, sino también las empresas que poseen redes de establecimientos propios.

Tercer paso: selección y análisis de enseñas

Finalmente, una vez seleccionado el sector de actividad más idóneo, llega el momento de elegir entre las distintas enseñas del mercado. La elección más obvia es la de aquellas compañías bien posicionadas, que poseen varias decenas de franquiciados, pero también hay que tener en cuenta las oportunidades que surgen con los nuevos operadores, que a veces incorporan innovaciones muy interesantes.

En cualquier caso, y sean cuáles sean las enseñas elegidas, es imprescindible hacer un análisis exhaustivo posible sobre cada una de ellas. Para ello, contamos con la ayuda y asesoramiento de guías de franquicias, donde aparecen las fichas técnicas de cada concepto de negocio, donde aparecen sus aspectos básicos; las revistas especializadas; los portales de Internet o las ferias de franquicias. Asimismo, muchas de las enseñas franquiciadoras remiten un dossier informativo de la franquicia si previamente se cumplimenta un cuestionario.

Para evitar la aportación de una información engañosa, y la omisión de datos por parte de los franquiciadores respecto a sus planes de negocio, el Real Decreto 2485/1998, del 13 de noviembre, por el que se desarrolla el artículo 62 de la Ley 7/1996, del 15 de enero, de Ordenación del Comercio Minorista, ha regulado en su artículo 3 las obligaciones informativas a las que deberá hacer frente todo franquiciador ante sus potenciales franquiciados.

Pero además de todo ello, la mayor parte de las centrales poseen páginas web con abundante información sobre la compañía y sus oportunidades en franquicia. Es conveniente examinar cada una de ellas y contactar con los franquiciadores correspondientes para requerirles información adicional sobre sus enseñas. Por tanto, se aconseja concertar una reunión con la central, donde recabar la mayor información posible. En dicha reunión, es muy importante el buen entendimiento entre ambas partes. Es necesario comprender su actividad, revisar la información económica y comparar las diferentes obligaciones financieras y los servicios que a cambio se ofrecen. Si los cánones mensuales son altos, deberíamos informarnos si se corresponden con un buen servicio; y si por el contrario son bajos, si no proporcionan una buena asistencia.

Las distintas respuestas a estas y otras preguntas se pueden obtener a través de diversas fuentes:

1. Opinión de otros franquiciadores de la cadena.

Un punto de apoyo muy importante a la hora de estudiar la documentación son los actuales franquiciados de cada una de las enseñas; ellos son las personas con quienes podremos contrastar la veracidad de la información facilitada por el franquiciador.

2. Colaboración de expertos a través del asesoramiento externo.

El asesoramiento externo ofrece una visión objetiva y profesional de los riesgos y ventajas de cada una de las enseñas. Por ello, es un recurso cada vez más utilizado por las personas que están interesadas en incorporarse a una franquicia. El experto no sólo ayuda al futuro franquiciado a realizar la mejor elección, sino que también le ayuda en la investigación del concepto y el análisis de la información obtenida hasta ese momento. Es importante en esta reunión, realizar las preguntas adecuadas como en quién consiste la asistencia continuada y quién la desarrolla, ¿cuál es la duración del programa de formación inicial?, si existe formación continuada, ¿quién imparte dicha formación?, si la marca está registrada a nombre del franquiciador, ¿cuál es la rentabilidad media del negocio?, ¿en cuánto tiempo se suele recuperar la inversión? Estas y otras interrogantes deben quedar despejadas en dicha reunión.

Para finalizar, señalaremos que, salvo excepciones, no existen redes de franquicias mejores o peores para un emprendedor, por lo que debe ser éste quien busque aquellas que se adecuen a su perfil personal y profesional y que le permitan el desarrollo de su actividad empresarial.

 

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